Manuel Cipriano
Consultor en Telecomunicaciones y TIC, Ex Director del OSIPTEL y del Ministerio de Transportes y Comunicaciones del Perú

Telecomunicaciones: Infraestructura para sobrevivir

El 15 de marzo pasado, el gobierno peruano emitió el Decreto Supremo Nº 044-2020-PCM que declaró al país en Emergencia Nacional por 15 días y dispuso el aislamiento social obligatorio (cuarentena), por las graves circunstancias que afectan la vida de la Nación, a consecuencia del COVID-19. Sumado a esta declaración, se dictaron inmeditamente otras medidas de orden sanitario, laboral, financiero, económico y en telecomunicaciones.

En el ámbito de telecomunicaciones debemos destacar la dación de la Resolución Nº 00035-2020-PD/OSIPTEL, que establece disposiciones para garantizar la continuidad de los servicios públicos, como son:

  1. Se dispone que las empresas realicen la gestión de tráfico para priorizar el funcionamiento de las aplicaciones orientadas al teletrabajo o trabajo remoto, teleducación y telesalud, en el horario de 8 a las 18 horas de lunes a viernes.
  2. Los operadores no podrán suspender o dar de baja el servicio por falta de pago.
  3. Se suspende la atención presencial, manteniéndose los canales telefónicos y virtuales.

Asimismo, el regulador recomendó a los operadores otras medidas adicionales, como que deberían aprovisionarse de más ancho de banda, dar acceso gratuito tipo SMS, Whatsapp u otro para mensajes instantáneos. Por el lado de los usuarios, se les recomendó: priorizar el uso de internet para fines laborales, educativos y de salud, usar mensajería instantánea, restringir el envío el archivos con mucho peso y usar el internet en horarios de menor tráfico. Días después, el OSIPTEL anunció  también que Facebook había comunicado que reduciría el nivel de resolución en su plataforma y en Instagram para disminuir la congestión de las redes. De igual modo, se anunció que Nexflix gestionó el tráfico de sus videos para llegar a reducir hasta el 25% su tráfico de datos.

Como resultado de la evaluación del tráfico generado durante la segunda semana de cuarentena, el OSIPTEL comunicó que el uso de la red fija se incrementó entre 30% y 42%, en tanto, la red móvil subió hasta un 20% respecto de la semana previa; siendo los aplicativos con mayor incremento de uso Netflix, Whatsapp y TikTok.

Entonces, haciendo una evaluación de las medidas dispuestas por el regulador en el Perú, de manera general, se considera que estas fueron oportunas; no obstante, conviene hacer algunos comentarios respecto a su legalidad, alcances de la medida y las propuestas de mejoras.

Con relación a la gestión de tráfico, debemos indicar que, efectivamente en el Perú se cuenta con el Reglamento de Neutralidad de Red, aprobado por Resolución Nº 165-2016-CD/OSIPTEL, por el cual los operadores no pueden, de manera arbitraria, bloquear, interferir, discriminar ni restringir el derecho de cualquier usuario a utilizar una aplicación o protocolo. La citada norma también regula el caso de las situaciones de emergencia, y las medidas que pueden adoptar los operadores de telecomunicaciones en dichos casos, identificándose dos:  La protección de la red ante acciones maliciosas y la gestión de tráfico ante una situación de interrupción. La segunda acción es justamente la que OSIPTEL ha dispuesto recientemente y que, de acuerdo a la norma, permite priorizar entre las clases de servicios, aplicaciones, protocolos y/o tráficos, o en función al origen y destino de los mismos, con el fin de garantizar la continuidad de servicios o aplicaciones más necesarias. En este caso, podemos decir que el regulador ha actuado de manera oportuna y dentro de la legalidad.

Sin embargo, la segunda medida referida a evitar la suspensión de los servicios por falta de pago; si bien resulta justificable en estas circunstancias, no parece del todo razonable en cuanto a sus alcances, puesto que según los reportes posteriores del OSIPTEL se aprecia que el tráfico por Internet aumentó, pero especialmente en el consumo de servicios y aplicativos que no son esenciales como Netflix (98%) y TikTok (49%). Además, en medio de la medida, según información de las empresas operadoras, solamente el 40% de los clientes habría cumplido con el pago de sus recibos; siendo que muchos de ellos corresponden a los que tienen planes de consumo premium.

Por ello, resulta conveniente que la medida del OSIPTEL se mejore para ajustarse a las situaciones que realmente se requieren y no sea tan amplia y general, pues no debe olvidarse que los servicios se mantienen con el pago de los usuarios. Además, podrían segmentarse a los clientes para permitir el consumo de contenidos realmente necesarios o hasta un límite de capacidad a fin de hacer un uso racional de las redes. En contenidos, por ejemplo, podría mantenerse para las comunicaciones que tienen fines laborales, educativos y de salud que es lo que, a la vez, se recomienda. En relación a esta medida, parece más acertada a la situación las disposiciones de Colombia (Decreto 464) o Argentina (Decreto 311/2020), que identifican los beneficiarios de la medida como aquellos que están en programas sociales, pensionistas, jubilados, y pequeñas y medianas empresas; o el reciente Plan Solidario de Chile dirigido específicamente a hogares de menores ingresos y solo con acceso a ciertas redes sociales y sitios de Internet.

Por otro lado, con relación al mismo tema, debería considerarse además que el tráfico de los servicios se seguirá incrementando en los próximos días, por actividades propias del teletrabajo, trabajo remoto y de la teleducación, que también están siendo impulsadas por el gobierno, universidades y escuelas, para estos días de cuarentena que ha sido ampliada hasta el 12 de abril.

Con relación a la tercera medida referida a prohibir la atención presencial para algunas gestiones ante los operadores, esta generó diversos inconvenientes en los usuarios, pues gestiones como las solicitudes de migración de plan tarifario, la suspensión temporal o la baja del servicio, entre otras, se estaban prohibiendo a pesar de ser actividades muy frecuentes; por ello resulta adecuado que, mediante la Resolución Nº 00045-2020-CD/OSIPTEL, el regulador haya dispuesto, como medidas temporales adicionales, la gestión de dichas actividades de manera remota durante esta cuarentena; así como permitir los pedidos de nuevos servicios de entidades públicas y privadas, siguiendo un protocolo de seguridad cuando se requiera el desplazamiento de personal técnico. Esto soluciona en parte los inconvenientes que genera las restricciones, aunque no cubren todos los casos como el de nuevas contrataciones en servicios móviles debido al requisito de la validación biométrica. Esto debería merecer una mayor evaluación por parte del regulador para permitir la contratación virtual, pues tal como lo señaló el mismo Presidente de la República, después del 12 de abril se mantendrían aún ciertas restricciones y porque, como lo han indicado algunos expertos, como consecuencia de la pandemia del COVID-19 estamos entrando a un mundo totalmente digitalizado.

Todo esto nos demuestra la necesidad de que las autoridades entiendan por fin la importancia de las telecomunicaciones en nuestro país y por ello, además, la necesidad de contar con la infraestructura de antenas y redes físicas necesarias para los servicios que se han convertido en una prioridad para todos. Por último, conviene destacar la iniciativa de la UIT de contar con una plataforma para que los organismos reguladores compartan experiencias, lo cual resulta sumamente necesario en estas circunstancias en la que las telecomunicaciones se han convertido en un un medio para compartir información, entretenerse y para sobrevivir.