La inteligencia artificial (IA) se ha convertido en el núcleo de una transformación global que redefinirá las estructuras económicas, sociales y políticas. México no es ajeno a este fenómeno, enfrentamos retos inherentes a nuestra diversidad y contexto.
Las brechas en conectividad y habilidades digitales siguen siendo significativas, aunque el 80% de la población tiene acceso a Internet, 30 millones de personas aún están desconectadas y, en zonas rurales, apenas la mitad de los habitantes cuenta con acceso limitado. Solo el 40% de los hogares dispone de banda ancha fija y apenas 1 de cada 10 personas posee habilidades tecnológicas avanzadas, lo que contrasta con el hecho de que para 2050 el 75% de los empleos estarán directamente vinculados a la IA.
A lo anterior, se suma la brecha de género: las mujeres tienen un 15% menos de probabilidades de conectarse a Internet y solo 3 de cada 10 trabajan en áreas STEM. Además, México lidera en ciberataques en América Latina, lo que refuerza la urgencia de fortalecer la ciberseguridad y la confianza digital. Estos retos no son menores, pero también son una invitación a transformar nuestras debilidades en oportunidades de progreso.
En este marco, la Alianza Nacional de Inteligencia Artificial (ANIA) ha emergido como un modelo único de gobernanza colaborativa, capaz de integrar múltiples perspectivas y sentar las bases de un futuro más equitativo y consciente.
Desde su creación en abril de 2023, la ANIA se ha consolidado como un espacio multiactor que reúne a legisladores, académicos, organizaciones de la sociedad civil, empresas, organismos internacionales, autónomos y gobiernos de los tres niveles. Este modelo no solo responde a las necesidades de nuestro tiempo, sino que establece un precedente para toda la región de América Latina: un enfoque basado en la colaboración abierta, la transparencia y el compromiso ético con el desarrollo tecnológico. La ANIA nació de la convicción de que la inteligencia artificial debe ser una herramienta para el bienestar colectivo, garantizando que nadie quede al margen de sus beneficios y que los riesgos se gestionen con responsabilidad.
En poco más de un año, la ANIA ha alcanzado logros que posicionan a México como un referente global. La Agenda Nacional de Inteligencia Artificial para México 2024-2030, producto de más de 220 horas de diálogo y la participación de más de
340 expertos, es una hoja de ruta que propone 56 acciones concretas y 29 recomendaciones regulatorias para garantizar un uso ético e inclusivo de la IA. Este documento no solo es un reflejo de la colaboración multisectorial, sino también una invitación a construir un futuro donde la tecnología esté al servicio de las personas.
Otro logro importante ha sido la implementación de la Metodología de Evaluación de Preparación para la IA (RAM) de la UNESCO. México, con el apoyo técnico de la ANIA y el Centro-i para la Sociedad del Futuro, se unió al grupo de más de 60 países que ya han aplicado este diagnóstico, lo que permitió identificar fortalezas y áreas de oportunidad en la adopción de tecnologías emergentes. Este esfuerzo ha fortalecido nuestra capacidad para alinear políticas nacionales con estándares globales, asegurando un desarrollo ético y sostenible.
La ANIA también ha impulsado reformas legislativas fundamentales. La propuesta de Reforma Constitucional para otorgar al Congreso la facultad de legislar en materia de ciberseguridad, inteligencia artificial y neuroderechos, firmada por todos los grupos parlamentarios, es un ejemplo del compromiso del país con estas prioridades emergentes. Además, la Ley General de Neuroderechos y Neurotecnologías establece principios pioneros para proteger la dignidad humana frente a los avances en neurociencia, mientras que la Ley Federal de Ciberseguridad y Confianza Digital busca establecer un marco integral para fortalecer la seguridad en el uso de las TIC.
En colaboración con la Embajada del Reino Unido y la Academia Mexicana de Ciberseguridad y Derecho Digital (AMCID), trabajamos en la actualización de la Estrategia Nacional de IA publicada en 2018, adaptándola a los nuevos desafíos y oportunidades del entorno tecnológico actual. Además, desarrollamos una estrategia nacional para la implementación de sandboxes regulatorios, espacios diseñados para probar y evaluar tecnologías emergentes bajo condiciones controladas, asegurando su cumplimiento con principios éticos, regulatorios y de seguridad. Este enfoque fomenta la innovación responsable y establece un marco práctico para el desarrollo de tecnologías avanzadas en México.
El compromiso con la capacitación también ha sido central en la misión de la ANIA. A través del programa AcademIA, más de 3,000 personas han recibido formación en habilidades digitales, con un enfoque especial en mujeres, docentes y pequeñas empresas. Este esfuerzo busca democratizar el acceso a la tecnología y preparar a la fuerza laboral para los desafíos de un mundo donde la IA transforma rápidamente el mercado laboral y los sistemas productivos.
El modelo de gobernanza de la ANIA ha demostrado ser replicable y adaptable a otros contextos. Su enfoque multiactor, multisectorial y multidisciplinario no solo asegura que todas las voces sean escuchadas, sino que también fomenta un sentido de corresponsabilidad en la construcción del futuro tecnológico.
La ANIA ha representado a México en foros internacionales clave, consolidando su liderazgo en la gobernanza de la inteligencia artificial. Su participación en eventos como el Summit of the Future de la ONU 2024, el AI for Good Global Summit 2024, el Foro Global sobre la Ética de la Inteligencia Artificial de la UNESCO 2024, la
Cumbre Ministerial sobre la Ética de la IA en América Latina y el Caribe, la Conferencia CAF: América Latina y el Caribe, y el Govtech 4 Impact World Congress ha sido fundamental para posicionar a México como un referente en el desarrollo ético y sostenible de las tecnologías emergentes, fortaleciendo la colaboración global y regional.
La inteligencia artificial no es solo una herramienta; es un reflejo de los valores y prioridades que decidimos abrazar como sociedad. Estoy convencida de que el desarrollo tecnológico debe ser un medio para alcanzar metas más altas: la equidad, el respeto a los derechos humanos, la protección del medio ambiente y el fortalecimiento de los valores democráticos. La ANIA no solo busca que México sea un actor relevante en el ámbito tecnológico, sino que también sea un ejemplo de cómo estas herramientas pueden ser utilizadas para construir un futuro más inclusivo y sostenible.
La tarea que tenemos por delante es monumental, pero el camino recorrido hasta ahora demuestra que es posible avanzar con un enfoque ético y colaborativo. La ANIA es una prueba de que México no sólo puede adaptarse a la era digital, sino también liderar con una visión clara y un compromiso con el bienestar colectivo. Este es el legado que aspiramos a construir: un futuro donde la inteligencia artificial sea un habilitador de oportunidades y un motor de transformación positiva para todos.