Maryleana Méndez
Secretaria General de ASIET
Este artículo se ha publicado originalmente en Revista Telecomunicaciones de América Latina. Descárgala gratis aquí

La mejora regulatoria en el sector de las telecomunicaciones favorecerá el desarrollo económico y el bienestar social de América Latina y el Caribe

Las telecomunicaciones son la base de la transformación digital, esa digitalización es indispensable para el desarrollo de los países, pues impulsa la productividad y el bienestar general de las sociedades. Nos encontramos frente a una era de cambios acelerados en el ecosistema digital, en cuanto a cantidad y diversidad de actores y avances tecnológicos; por ello, una regulación de calidad es fundamental para asegurar sostenibilidad e inclusión. 

La mejora regulatoria implica un conjunto de herramientas, técnicas y prácticas orientadas a mejorar la eficiencia y transparencia de la regulación gubernamental. Se trata de procesos para hacer una valoración crítica de las regulaciones instaladas y determinar si cumplen con los fines para los que fueron diseñadas y además si son eficientes, eficaces y si sus costos no son mayores que los beneficios que generan. También esta mejora supone una mirada prospectiva, es decir, establecer las medidas para que las nuevas regulaciones, sean aquellas estrictamente necesarias de acuerdo a la realidad del mercado y a su evolución. 

Tal y como ha señalado la OCDE es necesario reformar regulaciones que implican obstáculos innecesarios a la competencia, la innovación y el crecimiento. Asimismo, se destaca en el estudio “¿Preparados para Regular?”, emitido por el Banco Interamericano de Desarrollo con la colaboración de la OCDE1, como referencia a estudios académicos previos, que la calidad y el peso de la regulación pueden dañar el crecimiento de una economía hasta en un 3% al año y esta carga regulatoria puede estimular la informalidad. Datos del Ministerio de Economía de Brasil indican que los costos generados por la ineficiencia regulatoria en distintos sectores productivos, alcanzan el 2.6% del PIB y en México en el 2016 el costo de los procedimientos regulatorios en diferentes instancias gubernamentales equivalían al 8.4% del PIB2. 

La necesidad de la mejora regulatoria se hace evidente y ya ha iniciado en el sector de Telecomunicaciones en la región.  Un ejemplo de ello son los sandbox (o areneros) regulatorios, que son espacios de flexibilización de la normativa existente, que crean ambientes experimentales para el desarrollo de modelos de negocios innovadores. Esta figura permite realizar pruebas para habilitar innovación y nuevas propuestas que favorezcan la extensión de la conectividad. En 2021 se ha puesto en marcha en Colombia, a través de la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC) y este año 2023 en República Dominicana, se aprobó formalmente la normativa para la implementación de este instrumento. 

Como se ha señalado, el sector de las telecomunicaciones es propulsor de la economía de los países, su impacto en otras actividades económicas reviste de efectos multiplicativos en los beneficios que se generan: productividad, inclusión social, acceso a la información y el conocimiento entre muchos otros.  Se trata de un sector altamente dinámico e innovador, lo que requiere de una regulación que corra a una velocidad similar, siendo ésta actualizada y eficiente para aprovechar las oportunidades que brindan las nuevas tecnologías y sus modelos de negocio.  

En este entorno de evolución derivada de los saltos tecnológicos, una digitalización acelerada, cambios en los hábitos de los usuarios y en las dinámicas en la provisión de servicios en el sector de las telecomunicaciones, resulta fundamental profundizar en nuevas dimensiones y mecanismos para promover ajustes regulatorios positivos que asegurarán más y mejor conectividad.  

La mejora regulatoria fomenta la inversión y la competencia en el sector de las telecomunicaciones, lo que lleva a una mayor oferta de servicios de calidad a precios competitivos para los consumidores. Asimismo, reduce la tramitología y mejora la eficiencia en la gestión en el sector generando ahorros de tiempo y costo para las empresas y los gobiernos.  Por lo que se hace evidente la necesidad de una acción pronta, en este sentido, por parte de las autoridades sectoriales.  

Con el objetivo de contribuir al proceso de mejora regulatoria, ASIET estará trabajando en el 2024, conjuntamente con Regulatel, CITEL y CAF, en una guía para implementar la mejora regulatoria en el sector de las telecomunicaciones en América Latina y el Caribe, que será un aporte bajo un enfoque colaborativo, para continuar apostando por una conectividad inclusiva y sostenible en nuestra región. 

 

[1] Preparados para regular? Lecciones y desafíos de la regulación en América Latina y Caribe. Disponible en internet en: https://publications.iadb.org/es/preparados-para-regular-lecciones-y-desafios-de-la-regulacion-en-america-latina-y-el-caribe

[2] IDEM