- ANATEL ha recibido, tras dos consultas, el aporte de toda la comunidad sectorial nacional e internacional al respecto de las responsabilidades de los diferentes jugadores del ecosistema digital para establecer un entorno saludable para la prestación de servicios de calidad, que promueva inversiones sólidas y duraderas. ¿Qué conclusiones sacan?
Es un tema complejo que requiere un amplio debate público. Con la digitalización de la economía, los servicios digitales han pasado a dominar la dinámica de creación de valor de la sociedad moderna. No obstante, surge la pregunta: ¿cómo ha sido la participación de las empresas nativas de internet en el desarrollo social más amplio? Con este fin, dentro de su misión institucional, Anatel inició este debate con una consulta para cuestionar si tales agentes son solo usuarios de los servicios de la red o si tienen alguna responsabilidad mayor con el desarrollo de las redes de telecomunicaciones y con los ciudadanos brasileños.
A partir de las primeras contribuciones de la Consulta, el equipo técnico de Anatel consolidó grandes temas para una segunda ronda de preguntas, que abordan desde el uso inapropiado de las redes de telecomunicaciones, las diferencias de tratos regulatorios, la necesidad de nivelar el campo competitivo entre los actores del ecosistema digital, la protección de los consumidores en los entornos tradicional y digital, los incentivos para las inversiones adecuadas a cada actor del ecosistema digital con vistas a la expansión y la sostenibilidad de la infraestructura de red y el grado de transparencia. Para una mejor comprensión de los desafíos, estos se desglosaron en más de 60 preguntas.
Al final de esta segunda Consulta, Anatel recibió más de 1.330 contribuciones de representantes de todo el ecosistema digital. Podemos destacar que hubo una intensa participación de operadores de red (grandes y pequeños), Big Techs, Proveedores de equipos y soluciones, Proveedores de soluciones de Cloud e infraestructura (CDN y Data Centers), Productoras de Audiovisual, Entidades públicas y privadas, nacionales y extranjeras.
En este momento, debido a la riqueza y cantidad de contribuciones, el equipo técnico de Anatel se ha dedicado a todo el material recibido para extraer el máximo de evidencias para una propuesta con el objetivo de establecer parámetros técnicos, justos y equilibrados para estimular un desarrollo sostenible del ecosistema digital brasileño.
- ¿Considera que los reguladores del sector telecomunicaciones en la región deben ampliar su mirada hacia el conjunto de todo el ecosistema digital? ¿Cómo deben adaptarse a la nueva realidad del mercado? ¿Cuál es la visión de ANATEL sobre la nueva definición de deberes y obligaciones de los grandes usuarios (grandes plataformas) y proveedores de infraestructura de telecomunicaciones?
Es una situación inevitable. La propia dinámica de desarrollo de las telecomunicaciones, con la virtualización de las redes y su gestión, la innovación incesante de nuevas formas de comunicación, y la consolidación de grandes vías digitales de comunicación e infraestructuras digitales exigen una posición de los reguladores para todo el ecosistema digital. De lo contrario, en un futuro próximo, las externalidades positivas de toda la infraestructura digital que se está creando serán apropiadas por un pequeño conjunto de agentes, limitando los beneficios de la digitalización de la economía.
Es un hecho que la dinámica productiva, cultural, social y política de toda la sociedad está siendo impactada por las transformaciones digitales en curso. Este fenómeno también cambia el papel y la importancia de los agentes en toda la dinámica social y económica. En el campo tributario, con el desplazamiento del eje de generación de valor hacia la capa digital, ¿cómo garantizar equidad y justicia tributaria en un mundo que consume cada vez más activos y productos digitales? ¿Cómo garantizar que todos los agentes contribuyan de manera justa? Este es solo un ejemplo.
En las telecomunicaciones, si una empresa nativa de internet puede ofrecer soluciones de comunicación y audiovisuales, ¿por qué no debería pagar los mismos impuestos y tasas que las empresas tradicionales de telecomunicaciones? ¿Por qué no pueden contribuir a la expansión de redes en áreas vulnerables o recaudar recursos para el Fondo de Universalización?
Históricamente, en toda industria de red, la necesidad de expansión de capacidad siempre ha sido objeto de negociación y acuerdo entre las partes involucradas, y, en el caso límite de litigio, las partes siempre han tenido el derecho de buscar una mediación. ¿Por qué las grandes empresas nativas de internet no pueden hacer lo mismo?
Así, Anatel planea preparar una propuesta de regulación para responder parte de estas cuestiones y presentarla para consulta pública antes de fin de año, permitiendo que la sociedad y otras partes interesadas contribuyan con sus opiniones y sugerencias.
Es importante recordar que Anatel está abierta a explorar diferentes caminos, como incentivar acuerdos comerciales entre operadoras y grandes tecnológicas o crear un fondo financiado por estas empresas para invertir en la capacidad de la red.
- ¿Cómo explicaría las asimetrías que actualmente existen entre diferentes participantes de la cadena de valor de internet y qué problemáticas genera para los usuarios en materia de competencia, pluralidad de oferta y extensión de infraestructura? ¿Han cambiado los mercados relevantes en el sector?
En un primer momento, existió una gran duda sobre la contestabilidad entre servicios tradicionales de telecomunicaciones y los llamados over-the-top. Hoy, esa duda ya no existe y, en Brasil, el Plan General de Metas de Competencia ya ha internalizado este factor de contestabilidad en la definición de los mercados relevantes, como en la definición del mercado de voz y del mercado de consumo de audiovisual, que podría incluso llamarse “Mercado de Atención”. Algunas decisiones, en casos juzgados por el Consejo Directivo de Anatel, han tenido en cuenta esta nueva realidad competitiva y han suspendido cautelarmente dispositivos regulatorios para eliminar sobrepesos regulatorios y nivelar las condiciones competitivas entre empresas de telecomunicaciones y empresas nativas de internet.
Se nota en la actual dinámica competitiva que existe algún tipo de falla de mercado y lo que estamos haciendo en las contribuciones es evaluar su dimensión y si la ineficiencia generada justifica una intervención y la mejor forma de intervenir. Tal vez la solución sea solo equilibrar el conjunto de obligaciones, desregular o incluso crear mecanismos de negociación entre los agentes.
Hay otros matices de ineficiencias. Muchas empresas se esconden o incluso apalancan sus modelos de negocio en las lagunas de las legislaciones vigentes. Cada día es más insostenible la asimetría de trato que un conjunto de empresas nativas de internet gozan de «inmunidades» y no son alcanzadas por los efectos del Código de Defensa del Consumidor, del Sistema de Defensa de la Competencia, del Código Tributario Nacional e incluso de la Ley General de Protección de Datos.
No se puede olvidar que el entorno digital tiene fallas de mercado caracterizadas por la hiperescalabilidad de costos, externalidades de redes, efectos lock-in y discriminatorios que llevan a situaciones en las que «el ganador se lleva todo» o «el ganador se lleva la mayoría». Sin embargo, la competencia del regulador de telecomunicaciones está limitada por la ley. Para lidiar con esto, hay un debate legislativo más amplio, en el que se plantea la necesidad de regular las plataformas y exigir más equidad contributiva mediante la recaudación de recursos para un fondo para financiar la expansión, como el Proyecto de Ley nº 2768/2022, que busca regular el funcionamiento y la operación de las plataformas digitales en Brasil.
- Específicamente, ¿qué problemas observa del uso intensivo y el tráfico concentrado sobre las redes de telecomunicaciones? ¿Y respecto de la privacidad, seguridad en línea y tratamiento de los datos de los usuarios?
En líneas generales, el uso intensivo de las redes y el creciente tráfico de datos exigen una inversión constante en la expansión de capacidad y modernización de la red. Todo esto tiene un costo. En las contribuciones recibidas, hay aportes que señalan que las inversiones de las Big Techs en CDNs no son suficientes para ayudar con los gastos de expansión de la transmisión de datos. Otro grupo de contribuciones, de las operadoras de red, apunta a la existencia de una falla de mercado y señala que el retorno sobre el capital invertido ya no es atractivo para los inversores. Este punto no es un consenso entre los operadores de red, ya que hay pequeñas empresas que argumentan que la dinámica competitiva del mercado brasileño ha sido exitosa en atraer inversión, principalmente en las regiones poco atendidas.
Lo interesante es que uno de los pocos consensos de las contribuciones es la necesidad de desregulación de las telecomunicaciones. Esto puede ser un indicativo de que la nivelación del piso competitivo entre todos los agentes deberá pasar, necesariamente, por una revisión legal y regulatoria de las obligaciones actuales sobre las Telcos.
- ¿Puede haber una respuesta regional latinoamericana al actual desafío de la sostenibilidad de la inversión en infraestructura y el aporte de los grandes generadores de tráfico? ¿Cómo espera que evolucione este debate en Brasil en los próximos meses? ¿Cómo podría Anatel contribuir con otras autoridades para generar esta normativa de carácter latinoamericano?
Es un debate mundial, como lo demuestra el hecho de haber recibido contribuciones incluso del gobierno estadounidense. En el contexto geopolítico, existen dos grandes movimientos antagónicos entre Estados Unidos y Europa, cada uno con sus intereses bien definidos. América Latina, sin embargo, debe enfocarse en desarrollar una solución que se ajuste a nuestra realidad regional. Está claro que no existe una solución única para todos.
En este sentido, los reguladores latinoamericanos podrían articularse para intercambiar información y experiencias. Desde Brasil, Anatel está comprometida con el diálogo y tiene la intención de presentar, a finales de año, una propuesta de reglamentación sobre los deberes de los grandes usuarios de rede que pueda contribuir de manera significativa a este debate.
Creemos que la cooperación y la colaboración regional son esenciales para abordar estos desafíos y asegurar un desarrollo sostenible y equitativo para todos nuestros países.