Las alianzas, un pilar clave para avanzar hacia una digitalización inclusiva en América Latina

José Juan Haro
Director de Negocio Mayorista y Asuntos Públicos de Telefónica Hispam
Este artículo se ha publicado originalmente en Revista Telecomunicaciones de América Latina. Descárgala gratis aquí

Las alianzas, un pilar clave para avanzar hacia una digitalización inclusiva en América Latina

América Latina (ALC) enfrenta grandes retos en aspectos importantes para su desarrollo económico y social: desigualdad, pobreza, salud, educación y empleo. A estos se debe sumar uno muy vinculado a los anteriores, el reto de la atracción de inversiones. La región presenta uno de los niveles de inversión más bajos a nivel global, invirtiendo tan solo un 20% de su PIB, después de haber alcanzado un máximo del 23,3% en 2008. Esto en contraste con economías emergentes y en desarrollo de Asia, que invierten en promedio el 40% de su PIB. De esta manera, se sigue perpetuando la brecha de inversión entre ALC y otras regiones, que no han parado de crecer desde el año 2000¹. Atraer más inversiones y hacer un uso eficiente de los recursos para invertir, es fundamental para que la región retome la senda del crecimiento económico.

Los niveles de inversión en la región varían de un sector a otro y, puntualmente, en el sector de las telecomunicaciones, el panorama es sin duda desafiante. El índice de Desarrollo de la Banda Ancha del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) analiza el avance de los países de la OCDE y los de América Latina en relación con cuatro pilares: i) políticas públicas y visión estratégica, ii) regulación estratégica, iii) infraestructuras y iv) aplicaciones y capacitación. Al compararlos, se evidencia una brecha importante entre los países OCDE y los de América Latina, obteniendo ALC resultados sustancialmente inferiores. Para cerrar dicha brecha, es necesario, según el BID, invertir 70.000 millones de dólares, y aunque en la región este esfuerzo será principalmente liderado por el sector privado, el papel del sector público será especialmente relevante en articular asociaciones público-privadas para conectar a las zonas más remotas².

Ante este escenario, es importante destacar que entre 2014 y 2023, el ingreso promedio por usuario de la industria de las telecomunicaciones en América Latina disminuyó un 20%, mientras que el tráfico de datos aumentó un 15,120%³. Es decir que, mientras el tráfico continúa subiendo, y con él las inversiones necesarias para desplegar nuevas redes y ampliar la capacidad de las actuales, los ingresos de la industria continúan a la baja, afectando directamente su capacidad para realizar dichas inversiones. Al igual que en otros sectores, la mayoría de la inversión en telecomunicaciones tiene un origen privado y, actualmente, varios operadores a lo largo y ancho de la región han anunciado serias dificultades financieras y, en los peores casos, quiebras. Se devela así la insostenibilidad financiera de la industria telco en América Latina que, contrario a lo que se podría pensar, no es un desafío que competa a los privados únicamente, sino que compete a todos, puesto que las redes y servicios de telecomunicaciones son una condición necesaria para la transformación digital, la clave para el desarrollo económico y social a futuro.

Una industria de telecomunicaciones sin capacidad inversora amenaza con poner en jaque el avance de la transformación digital y todas las oportunidades que esta trae consigo. Ésta es una situación que se puede remediar siempre y cuando haya una reformulación de las políticas públicas relativas al sector. Creemos que dicha reformulación debe erigirse sobre cuatro pilares: i) revisar las estructuras de mercado para garantizar la sostenibilidad financiera de la industria, ii) reducir la presión fiscal del sector, iii) revisar la regulación sectorial para adaptarla a la nueva realidad tecnológica y de mercado; iv) establecer mecanismos que fomenten un uso eficiente de las redes y una contribución equitativa de todos los jugadores a la inversión y sostenimiento de las redes.

La colaboración público-privada y entre privados es una práctica promovida internacionalmente y es parte integral de la Agenda para el Desarrollo Sostenible 2030. En el sector de las telecomunicaciones, las alianzas abren el camino hacia un despliegue de redes más sostenible, rápido y eficiente en América Latina, que permita llevar conectividad de calidad a más lugares más pronto. La compartición de infraestructura es un ejemplo relevante de soluciones que ayudan a evitar duplicidades en el despliegue y a generar eficiencias operativas y de negocio.

Así, bajo la absoluta convicción del valor de las alianzas, Telefónica Hispanoamérica las ha hecho parte esencial de su ADN, desarrollando tanto con actores tradicionales como no tradicionales, con múltiples experiencias que han arrojado resultados concretos:
• En 2019, junto a Meta, BID y CAF, Telefónica lanzó Internet Para Todos, el primer operador infraestructura móvil rural de Perú que ofrece su infraestructura a los tres operadores móviles principales del país, llevando conectividad con 2,500 sitios 4G a 18.700 localidades en las que habitan más de 3,7 millones de peruanos.
• En 2019, ante los altos precios del espectro en México, Telefónica decidió devolver el espectro que había adquirido y firmó un acuerdo para acceder a la red de acceso móvil de AT&T y migrar hacia ella todo su tráfico. Gracias a esta colaboración, pudo incrementar de 2.800 km de carretera cubiertos a 10.500 km, y logró reducir su consumo de energía en un 21%. Este acuerdo ha sido prorrogado hasta 2030 para seguir generando impactantes eficiencias.
• Este año, en Colombia, Telefónica firmó un acuerdo con TIGO para crear una compañía de infraestructura de propiedad común, a través de la cual se integran sus redes de acceso móvil.
• En 2021, junto a KKR se creó ON NET Fibra en Chile, una red neutra mayorista de fibra óptica que ha acelerado el despliegue de esta tecnología en el país. A la fecha, 4,1 millones de hogares han sido pasados con fibra y se han conectado 1,3 millones de clientes. En 2022, se lanzó ON NET Fibra Colombia, con resultados tan alentadores como los de Chile, con más 4 millones de hogares pasados y 1,05 millones de clientes conectados a junio de este año.

La compañía ha transmitido su orgullo por los impactos positivos en términos de aceleración y mayor cobertura de los despliegues de fibra en Chile y en Colombia, que son resultado del trabajo de ON NET Fibra. Estos modelos erigidos sobre la compartición de infraestructura han sido catalizadores de inversión y han mejorado enormemente los niveles de penetración y calidad del acceso en banda ancha fija de ambos países. Chile se encuentra hoy entre los 10 países con mayor despliegue de fibra óptica en el mundo, con casi el 70% del total de sus suscripciones a internet fijo sobre esta tecnología ; mientras que Colombia hace parte de los 7 países de la OCDE que más crecieron en conexiones de fibra óptica en 2023 . En el marco de este avance, es motivo de orgullo también, haber recibido por sexta ocasión consecutiva el Speedtest Award de Ookla como el internet fijo más rápido del país.

Sin duda alguna, esta contribución ha sido muy importante para que en los últimos cuatro años los países latinoamericanos que integran la OCDE hayan experimentado un aumento de 258% en conexiones de fibra, acelerando su transición hacia redes a prueba de futuro. Esto no habría sido posible sin estos modelos de alianzas, ya que no solo tienen el potencial para beneficiar a las partes que se asocian, sino que, como se ha evidenciado en el presente texto, también tienen la capacidad de beneficiar a los consumidores y a la sociedad en general. Partiendo de esta base, se están aportando dos elementos fundamentales a las colaboraciones en las que participa Telefónica Hispanoamérica: su experiencia técnica y su experiencia comercial. La compañía es un referente a nivel mundial, con 100 años de trayectoria en España y más de 30 en América Latina, innovando en cada etapa del camino hacia una digitalización inclusiva, desarrollando nuevos modelos operativos y de negocio, e integrando tecnologías de punta como la inteligencia artificial a la gestión de redes, para conectar a todos cada vez más y mejor, fomentando así la inclusión digital y reducción de las brechas sociales.

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[1] Leo 2023.

[2] IDBA 2023, 2024.

[3] GSMAi