El Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT o Instituto) de México, recientemente cumplió diez años de vida institucional, que se traducen en una década de trabajo para el desarrollo eficiente de los sectores de telecomunicaciones y radiodifusión, así como para establecer un entorno de competencia en ellos.
En este recorrido, se han alcanzado importantes logros en beneficio de los usuarios y, por supuesto, estos no han estado exentos de retos que, a su vez, nos han impulsado a ser mejores.
Un ámbito en el que el Instituto ha cimentado importantes avances, pero en el que aún hay mucho por hacer es en el del gobierno electrónico. Desde su creación en septiembre de 2013, el Instituto ha sido pionero en la incorporación de las tecnologías de la información y comunicación (TIC) en sus procesos, bajo la clara visión de que son fundamentales en el camino de la eficiencia administrativa. A partir de 2018, se redoblaron los esfuerzos para llevar a cabo procesos de simplificación administrativa, con el objetivo de asegurar que la aplicación de los trámites y regulaciones no implique una carga excesiva e innecesaria para los regulados1.
Estos esfuerzos se iniciaron conscientes de que, de acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo2, los trámites digitales se demoran 74% menos que los presenciales, cuestan mucho menos y reducen la incidencia de corrupción, lo cual resulta en favor de ciudadanos, empresas y la propia administración pública al generar ahorros, así como eficiencias en tiempos y productividad.
Así, el Instituto asumió el compromiso de liderar la transformación digital desde el interior, en la esfera pública, mediante la adopción de herramientas tecnológicas y el fomento, tanto interno como externo, de una estructura eficiente e innovadora que se ha denominado e-Gobierno, e-Administración, así como e-Gobernanza3.
Este propósito se reforzó con motivo de la emergencia sanitaria por la pandemia de COVID-19, pues debido al confinamiento, el Instituto consideró pertinente habilitar medios electrónicos para la consecución de su mandato constitucional, al ser las telecomunicaciones servicios esenciales para la población, acción que fue bien recibida por la sociedad.
Como bien lo mencionó la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), “las tecnologías digitales han sido esenciales para el funcionamiento de la economía y la sociedad durante la crisis de la pandemia de la enfermedad por coronavirus (COVID-19)”4. De esta manera, quedó demostrado que las redes y la infraestructura de telecomunicaciones juegan un papel fundamental en el cuidado y desarrollo de cualquier país, convirtiéndose en infraestructura crítica.
En este contexto de constante evolución, el Instituto plasmó su visión y prospectiva en su Hoja de Ruta 2021-2025 5, una estrategia institucional para un horizonte de planeación de cinco años, en donde se reconoce la importancia del ecosistema digital y la necesidad de adaptarse a los cambios tecnológicos de frente a los retos del futuro. En este marco de actuación y con el propósito de fortalecer la innovación institucional, se estableció como línea de acción, implementar un gobierno digital y abierto que lleve a la sistematización y digitalización de los procesos de trabajo internos y externos para minimizar el impacto administrativo y facilitar la gestión de los trámites y servicios.
Bajo esa línea, desde 2021 6, se inició el proceso de fortalecimiento de la Ventanilla Electrónica, con el objeto de permitir la sustanciación de más trámites y servicios, a través de medios electrónicos de forma eficiente, accesible y económica.
A la fecha, después de diversas adecuaciones tecnológicas, de modificaciones a los Lineamientos de Ventanilla Electrónica y a los trámites y servicios incorporados con la modalidad Más Trámites y Servicios, se cubre el 88% del total, que en su conjunto representan el 99.4% de las solicitudes recibidas tan sólo en el primer semestre del 2023.
Soy de la convicción de que las TIC deben usarse con propósito y, en este caso, se trata de minimizar el impacto administrativo; fomentar mayor confianza en los procesos de gestión, y fortalecer nuestra interacción oportuna con la ciudadanía.
Sin lugar a duda, la automatización de las actividades laborales representa un cambio de paradigma para la gestión pública que se circunscribe en los fundamentos y acciones del Gobierno Abierto y, específicamente, del Gobierno Electrónico. Este cambio debe hacerse con propósito y nuestro objetivo institucional es claro: ofrecer al máximo de nuestras capacidades mayores y mejores servicios a los ciudadanos al proporcionar puntos de acceso unificados y sencillos para satisfacer necesidades básicas informativas y de servicios, resolución de trámites eficaces y expeditos, así como aumentar la calidad y reducir el costo de las transacciones al interior del gobierno, todo como un esfuerzo para aumentar la transparencia y rendición de cuentas.
En esa misma línea, en abril de 2023, el IFT como regulador que escucha y se ocupa de las problemáticas que inhiben el desarrollo eficiente de los sectores, lanzó un sistema de avisos automatizados que informa a los operadores, de términos que deben cumplir respecto a sus obligaciones regulatorias, por ejemplo, sobre el inicio del plazo legal para solicitar las prórrogas de vigencia de sus títulos de concesión. Con este sistema automatizado buscamos construir un instrumento de gobernanza electrónico que contribuya a la mejor gestión de las concesiones, de tal suerte que se generen condiciones de certidumbre jurídica y se fomente la continuidad en la prestación de estos servicios en beneficio de las personas usuarias y las audiencias.
Los mensajes pueden ser entregados mediante correo electrónico a los más de 3,131 representantes legales que se encuentran registrados en la Ventanilla Electrónica del IFT, para que puedan presentar la solicitud correspondiente por esa vía remota o de manera física en nuestra Oficialía de Partes.
Nuestro objetivo es claro, entablar un vínculo efectivo con los operadores de telecomunicaciones y radiodifusión, mediante una comunicación constante y abierta que impulse el debido cumplimiento de las normativas, a la par de promover las mejores prácticas en la gestión de trámites y servicios. Además, se busca la adopción de tecnologías de vanguardia centradas en la automatización, allanando el camino para consolidar comunicaciones de tipo máquina a máquina (M2M) en el ámbito del cumplimiento regulatorio.
Este tipo de iniciativas, las impulsamos con la convicción de que representan no sólo una innovación, sino evolución en la gestión pública, pues en el camino de la mejora continua institucional debemos adaptarnos al cambio y ser auténticos promotores de éste. Por ello, desde el Instituto Federal de Telecomunicaciones abanderamos la transformación digital interna como motor de progreso social y nos colocamos a la vanguardia para que la digitalización se ponga al servicio de todas las personas, convirtiéndose en una realidad cada vez más palpable en pro del beneficio social.
[1] Programa de Mejora Administrativa iniciado en 2018 por el Instituto Federal de Telecomunicaciones.
[2] “Wait No More: Citizens, Red Tape, and Digital Government”. BID, 2018.
[3] Velázquez, K. (2009), “Gobierno Electrónico en México. Camino hacia la Sociedad del Conocimiento”, capítulo II. Sitio web: http://biblioteca.diputados.gob.mx/janium/bv/ce/scpd/LX/GOB_ELEC_MEXICO.pdf?bcsi_scan_9963b37910280e53=F1yDc0i2MLNQNDD9XXZ+PW369CMlAAAAqPvMJA==&bcsi_scan_filename=GOB_ELEC_MEXICO.pdf
[5] Consultable en https://www.ift.org.mx/sites/default/files/contenidogeneral/transparencia/estrategia20202025acc.pdf
[6] El Programa Anual de Trabajo 2021 del Instituto Federal de Telecomunicaciones destaca el proyecto denominado “Fortalecimiento de la Ventanilla Electrónica del IFT”, a cargo de la Coordinación General de Mejora Regulatoria.