Publicado el 06-01-2022

Análisis del costo del espectro radioeléctrico en México

Este artículo de Adolfo Cuevas Teja (Comisionado Presidente del Instituto Federal de Telecomunicaciones de México) fue originalmente publicado en la Revista Telecomunicaciones de América Latina de ASIET. Descárgala completa aquí.

 

Acertadamente señalaba el economista, J. M. Keynes, que cuando las circunstancias cambian, se debe cambiar de opinión. En el presente artículo expondré al lector algunas realidades que han cambiado en torno al costo del espectro radioeléctrico en México y, consecuentemente, la imperativa necesidad de un cambio de visión, en aras de reducir la brecha digital y lograr una exitosa transformación digital como nación.  

Estado actual:  

El espectro radioeléctrico es un insumo fundamental para la provisión de servicios de telecomunicaciones móviles, por lo que los costos de éste repercuten, tanto en la capacidad de los actuales proveedores de ampliar la cobertura y calidad de sus servicios como en la posibilidad de que existan nuevos proveedores que puedan ofrecer servicios de última generación en el país.  

El espectro para uso comercial en México se asigna conforme al marco legal, mediante  licitación pública. Una vez asignado, los concesionarios deben realizar 2 pagos: (i) pago de una contraprestación por el otorgamiento de la concesión, que se deriva de la licitación, cuyo valor mínimo de referencia –i.e. precio de salida- es establecido por el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT o Instituto), previa opinión de la autoridad hacendaria mexicana, y (ii) pagos anuales de derechos por el uso del espectro -debido a que es un bien de dominio público-, en términos de lo dispuesto en la Ley Federal de Derechos (LFD), con base en una propuesta que envía la autoridad hacendaria.  

Entre 2013 y 2019, el Instituto ha más que triplicado el espectro asignado y las tarifas de dichos servicios se redujeron en un 43.9%.1 Durante 2021, el valor total del espectro asignado fue de aproximadamente $12,355 millones de pesos -mdp- (588 mil millones de dólares -mdd-), valuado conforme a las medidas del benchmark internacional y el espectro asignado en las bandas de frecuencias 800 MHz, AWS, PCS y 2.5 GHz.2  

El pago de derechos por el uso en las mismas bandas de frecuencias, conforme a las cuotas establecidas en la LFD 2021 y considerando la inflación de 3%, se estima que ha sido de $15,855 mdp (754 mil mdd), lo cual representa un sobreprecio de 28% para los operadores móviles, sin considerar los pagos iniciales por el otorgamiento de las concesiones, que realizaron los operadores en las licitaciones de espectro, autorización de servicios adicionales y prorrogas. 

En ese sentido, de acuerdo con un análisis de GSMA de 20173 se identificó una relación significativa entre bajos niveles de costo del espectro y mejores niveles de servicios inalámbricos asociados con menores barreras a la entrada, así como una mayor competencia potencial y real de los operadores en el mercado, en donde se tomaron en cuenta, tanto en grupos de países considerados de alto como de mediano nivel de ingresos. En dicho documento se ubica a México entre los países con baja calificación de servicios inalámbricos, por debajo de países latinoamericanos con niveles de desarrollo similares al nuestro. Así, la reducción en la cantidad de espectro disponible contribuye a la existencia de precios promedio más elevados en los mercados en desarrollo.4  

Cabe señalar que, en la experiencia internacional, Alemania, Austria, Italia, Suiza y Suecia no establecen cuotas fijas anuales por el uso del espectro o los montos establecidos son muy reducidos, es decir, inferiores al 5% del valor total de las bandas de frecuencias, dejando que el valor total del espectro prácticamente lo determine la licitación pública. 

Rol del IFT hacia una nueva -e imperativa- política de costos en materia espectral:  

Conforme a lo anterior, el costo del espectro en México presenta dos problemas: (i) los pagos totales de derechos y contraprestaciones son superiores a la media de su costo total internacional, lo cual resta competitividad en el mercado global, en el cual las empresas son transnacionales, y (ii) el pago de derechos representa un 90% del costo total del espectro, lo que deviene, en los hechos, en un impuesto más que un precio por el uso, aprovechamiento y explotación del espectro determinado conforme al precio del mercado. 

Lo anterior, merma la eficiencia del mercado, y es por ello que en 2020 y 2021 en favor de racionalizar el costo del espectro en beneficio de la conectividad para la población, el IFT envió a la autoridad hacendaria y al Poder Legislativo, una propuesta de modificación a la LFD, con el objetivo de ajustar a la baja el cobro por el uso del espectro, con base en las mejores prácticas internacionales. Al respecto, se propuso ajustar el precio de los derechos a un 30% valor de la media de los países tomados como referencia. Actualmente, se está a la espera de que dicha autoridad atienda las observaciones realizadas por el Instituto.   

Mientras tanto, el IFT mantendrá una política de valuación del espectro apegada al marco jurídico, alineada a su asignación eficiente y al adecuado desarrollo del sector. Asimismo, se continuará el análisis del costo total del espectro para elaborar propuestas integrales de modificaciones a los derechos por su uso, conforme a una valoración objetiva y actualizada a las circunstancias actuales. De igual forma, se continuarán generando y fortaleciendo propuestas de esquemas alternativos como el acreditamiento de inversiones para cobertura social contra el pago de derechos. 

 

Reflexiones finales: 

Ante el escenario actual -y venidero- de mayores necesidades de espectro, derivado de una mayor demanda de servicios y las nuevas tecnologías, especialmente las relacionadas con el ecosistema digital, es importante que los precios del espectro sean adecuados y congruentes con el desarrollo del sector, especialmente porque sus usos futuros están enfocados en las bandas de frecuencias más altas y relacionadas con 5G.  

Al adoptar políticas que eviten precios excesivos del espectro, los países tienen la oportunidad de lograr una adopción más rápida de servicios de nueva generación, lo cual es relevante para países en vías de desarrollo, en donde hay un mayor potencial para hacer crecer el mercado de datos móviles. Es decir, un rápido y amplio despliegue de tecnologías móviles para estimular el ecosistema digital. Esto puede incrementar la competitividad; la inclusión digital, y promover la prestación de servicios que impacten en la educación, salud y banca, en áreas sin acceso. En suma, contribuir a la consolidación de la transformación digital en México.  

En el IFT empatizamos con las necesidades inherentes a cualquier Estado; a la par, también abogamos por políticas sensatas conforme a mejores prácticas que procuren el aseguramiento de la sostenibilidad de las inversiones en el sector para el despliegue de redes y la reducción de la brecha digital. Esto, bajo la convicción de que, en cada conexión, subyace la valiosa oportunidad de superar el subdesarrollo; de generar una mejora cualitativa en la vida del cuerpo social y, en ese sentido, que lo digital al servicio del bienestar de las personas sea una realidad amplia, incluyente y cotidiana.