Publicado el 20-01-2022

“No hay política pública más inclusiva desde el punto de vista tecnológico que fomentar la inversión y la competencia”

Esta entrevista con Hernán Verdaguer (Director de Asuntos Regulatorios de Telecom Argentina) fue publicada originalmente en la Revista de ASIET: Telecomunicaciones de América Latina. Descargue la revista completa aquí

 

  1. El mercado de telecomunicaciones y audiovisual ha sufrido grandes transformaciones a lo largo de los últimos años, a su vez, sus servicios se han convertido en fundamentales para el desarrollo de muchas actividades económicas y sociales, ¿cómo valoran el esfuerzo inversor realizado desde el sector privado? ¿Cómo creen que debería ajustarse la regulación sectorial a las nuevas condiciones, en general, y en particular en el mercado argentino? 

La industria TIC no sólo es uno de los sectores más dinámicos de la economía argentina y uno de los principales empleadores del país. También es una industria que impulsa otras industrias, que hace posible el desarrollo de la economía digital y la innovación de la sociedad. Tenemos un impacto macro pero también micro y diario en la vida de millones de personas que usan nuestras redes para comunicarse, estudiar, trabajar, entretenerse, comprar y vender, etc.  

Como actividad de capital intensivo, requiere inversiones permanentes y en dólares tanto para mantener como para expandir los servicios. Y justamente es gracias al esfuerzo de inversión privada -que en la última década supera los 20 mil millones de dólares- que el sector logra seguir dando conectividad a los argentinos, desde Ushuaia hasta La Quiaca. La pandemia fue una prueba de fuego para el sector en este sentido y quedó claro que si pudimos llevar nuestra vida al ámbito digital durante al aislamiento, eso fue posible gracias a esas inversiones.  

En el caso de Telecom, somos una de las empresas que más invierte en infraestructura en el país. En los últimos 5 años hemos invertido 5000 millones de dólares. Todos los años, solo para mantener nuestra infraestructura y la calidad y capacidad de los servicios que brindamos a nuestros clientes, debemos invertir 300 millones de dólares. Y este año, aún en un contexto altamente complejo desde lo sanitario, macroeconómico y regulatorio, decidimos ampliar las inversiones inicialmente previstas en infraestructura de USD 500 a más de USD650 millones, manteniendo los niveles de inversión de 2020. La estrategia de la empresa viene siendo acompañada por organismos multilaterales y entidades de financiación internacional y nacional, que nos permitieron optimizar la estructura de capital mediante la emisión de obligaciones negociables, refinanciar préstamos y obtener nuevos créditos para financiar el despliegue de infraestructura y transformación digital.  

Este inmenso esfuerzo que hacemos los más de 1.200 operadores que integramos el sector (desde grandes empresas hasta pymes y cooperativas), cada uno según sus posibilidades y proyección, debe ser apoyado y promovido desde el Estado. Es necesario tener reglas claras y estables que den certidumbre y seguridad jurídica y permitan planificar a largo plazo. Es importante recordar que los tiempos de repago de las inversiones en tecnología e infraestructura son largas, en nuestro caso, superan los 7 años, por lo que la previsibilidad es una variable fundamental a la hora de planificar inversiones para el desarrollo de las comunicaciones en el país.  

El enorme objetivo de llevar conectividad y acceso a los nuevos servicios digitales a cada vez más argentinos (incluso en aquellas localidades que no cuentan con todos los servicios esenciales), sin duda alguna sólo podrá ser alcanzado con regulaciones modernas, que tengan la innovación como eje programático, y que sean el resultado del diálogo constructivo y la cooperación público-privada. No hay política pública más inclusiva desde el punto de vista tecnológico que fomentar la inversión y la competencia.  

 

2. Se ha venido subrayando la necesidad de inversiones para el despliegue, actualización y mantenimiento de redes, también de cara a la llegada del 5G. ¿Cómo puede mejorar el entorno para promover la inversión? ¿Qué dificultades encuentran y cuál es el papel que juega la institucionalidad pública? 

El horizonte que plantea 5G nos permite anticipar que todo el ecosistema TIC -y los operadores en particular- deberá afrontar inversiones aún más grandes para asegurar estándares de red que habiliten todo el potencial que trae esta tecnología.  

5G será el pilar para la competitividad de la economía y la transformación digital de muchas otras industrias. Será una variable clave para la radicación de negocios e inversiones en el país, como ya lo está empezando a ser en el resto del mundo.  

Es importante entender que estamos frente a un salto exponencial en materia digital. Ya no se trata sólo de modernizar la infraestructura existente o incorporar cambios incrementales, porque estamos frente a una revolución tecnológica en la que la conectividad de los hogares pero también la creación de valor de las industrias, las ciudades y los emprendedores, va a estar montada sobre las redes fijas y móviles.  

En Telecom ya hemos dado los primeros pasos con el encendido, a principios de 2021, de la primera red 5G del país. Instalamos  5 antenas en la Ciudad de Buenos Aires, y otras 5 en Rosario y tenemos previsto seguir instalando sitios en diferentes lugares del país.  

En cuanto a las políticas públicas, harán falta condiciones macroeconómicas estables y regulaciones que den previsibilidad y certidumbre de mediano y largo plazo, para planificar cuánto y cuándo se hacen las inversiones. Pero en un plano más específico, también el Estado puede tener un rol activo ofreciendo incentivos para las enormes inversiones que esta tecnología va a requerir: lo hemos visto en casos como el brasileño donde se incorporaron obligaciones de hacer u otros casos similares. También son esenciales otras definiciones regulatorias como disponibilidad de espectro -con hojas de ruta de largo plazo, ampliando los topes que hoy se encuentran muy por debajo de la recomendación internacional, disponibilizando bandas y fijando precios razonables y compatibles con el nivel de desarrollo que necesitarán las redes- y también apoyo a nivel local para lograr el despliegue, allí donde se necesite.  

 

  1. Telecom renovó sus marcas Personal y Flow y está avanzando en la oferta de servicios y contenidos innovadores, ¿Cómo proyectan será el negocio en los próximos años? ¿Cómo será la llegada de 5G a Argentina?

Hace pocos cambiamos nuestra identidad visual institucional y de nuestras marcas comerciales. Simplificamos nuestras marcas y elegimos quedarnos con tres muy potentes y reconocidas por la sociedad: Personal, Flow y Telecom. Este cambio es el reflejo de la sinergia que estamos desarrollando en nuestros negocios y de nuestra evolución desde una telco tradicional a una empresa de servicios digitales. Transformamos nuestra visión para hacer sustentable nuestro negocio en el mediano y largo plazo, llegando a nuestros clientes con nuevos servicios en línea con las tendencias mundiales y más allá de coyunturas. Nos consolidamos como una empresa de servicios digitales que se basan en la conectividad, impulsan la economía digital y potencian la vida de personas, comunidades y empresas. Nuestra visión es que el cliente pueda permanecer dentro del ecosistema que le ofrece Telecom y encontrar allí las soluciones para distintas necesidades y dimensiones de su vida relacionadas con la conectividad, el entretenimiento y más. 

La evolución de Flow es un ejemplo de nuestra visión de largo plazo, centrada en la experiencia de contenidos en el hogar y también en movilidad. Durante este año, la plataforma incorporó con nuevas facilidades, contenidos innovadores y de calidad a partir de alianzas con productoras de renombre nacional e internacional. Hoy, además de TV lineal, series, películas y documentales on demand y coproducciones exclusivas, Flow incluye una oferta de música y gaming para sus usuarios. Y la seguiremos haciendo crecer con nuevas propuestas de entretenimiento a medida que evolucionen las preferencias de nuestros clientes.  

Acompañando las necesidades de la economía digital, lanzamos un nuevo servicio de billetera virtual, Personal Pay, en formato Beta inicialmente, que busca seguir impulsando la inclusión financiera a través de la industria Fintech en Argentina. La nueva plataforma -disponible para dispositivos Android- ya permite pagar, ahorrar y gestionar el dinero personal, de forma eficiente y segura. Personal Pay seguirá robusteciendo las funcionalidades de su aplicación. 

Como integradores de soluciones “end to end”, también seguimos avanzando en nuestro posicionamiento como proveedores de conectividad IOT, desarrollando propuestas de valor, no sólo para empresas, sino para la familia conectada y las ciudades inteligentes 

 

4. ¿Cuáles considera que son los principales retos y las principales oportunidades en los países donde operan para que la conectividad llegue a más personas y el uso productivo a más empresas? ¿Cómo avanzamos en una digitalización incluyente?

Más allá de lo que venimos diciendo en términos de inversiones intensivas, infraestructura y cooperación público-privada para el despliegue y desarrollo de redes, para lograr el objetivo de una digitalización inclusiva no solo hay que pensar en términos de acceso a la conectividad, a los servicios y a los dispositivos.  

Para que realmente todas las personas puedan aprovechar las innumerables oportunidades que abre la digitalización es necesario que cuenten con las habilidades y capacidades necesarias para hacer un uso seguro, positivo y productivo de la tecnología.  

Es hacia allí donde, desde hace unos años, enfocamos nuestra estrategia de cara a la comunidad.  

Por un lado, impulsamos la creación de talento digital, cada vez más requerido en todas las industrias, no solo en la nuestra. Desarrollamos programas gratuitos de capacitación en programación y oficios digitales para que cada vez más personas encuentren su vocación en el mundo IT y puedan acceder a un mercado laboral con una demanda en franco crecimiento, que en nuestro país, aún se encuentra parcialmente insatisfecha. Apuntamos a jóvenes hombres y mujeres mayores de 18 años, pero también a chicas de entre 13 y 17 años para reducir la brecha de género en el sector.  

Además, capacitamos a docentes de distintos niveles educativos en recursos digitales aplicados a la educación, y brindamos talleres y actividades de ciberciudadanía para las familias. 

La digitalización abre un sinnúmero de oportunidades en el presente y en el futuro de nuestra industria y de otras que se ven atravesadas por ella. Es fundamental que la educación acompañe el proceso para formar el talento y brindar oportunidades de desarrollo para todos los argentinos.