Publicado el 26-08-2021
Sergio Piris

“Creemos fundamental trabajar en la prevención a través de la concientización”

Esta entrevista con Sergio Piris (Gerente de Asuntos Penales, Delitos Tecnológicos y Antipiratería de Telecom Argentina) fue publicada originalmente en la Revista de ASIET: Telecomunicaciones de América Latina. Descárguela completa aquí

La problemática de la piratería afecta a toda la cadena de valor de la industria audiovisual, como también a la recaudación fiscal de los Estados y se ha demostrado cómo perjudica a los usuarios, ¿cómo ven este fenómeno?

Si bien no hay estadísticas formales en Argentina, en Telecom tenemos un área dedicada a estos temas que se preocupa e invierte tiempo, dedicación y recursos para revertirlo. A su vez, tenemos conocimiento de las situaciones que van ocurriendo, porque hay un área también de tech y por distintos tipos de canales que tiene la empresa de denuncia de conexiones ilegales.

Sin embargo, uno de los problemas más grandes en el país, y la región, es la falta de estadísticas.

Hay distintos tipos de piratería, a través del hurto de equipo o clonación de módems, que permiten la liberación de las señales, y con la masividad de Internet, surge el problema de la piratería vía streaming. Además de nuestro equipo técnico y legal, nos parece fundamental formar parte de asociaciones antipiratería. A través de ASIET, y su iniciativa del cet.la, pudimos conocer el estado y el impacto negativo de la piratería en la región con un desglose específico por 10 países, que nos permitió entender más en profundidad la problemática y actuar en consecuencia.

Creemos fundamental trabajar en la prevención a través de la concientización. Es cierto que había una demanda del consumidor que fue cambiando. El producto Flow, en ese sentido, fue uno de los primeros en la región con que se respondió a las demandas de inmediatez del consumidor, y es un servicio muy bueno competitivamente, porque también posee funcionalidades para ver on demand toda la grilla de programación de Cablevisión Flow, como también retroceder, pausar o volver a ver.

Para que los usuarios elijan servicios legales, y no ilegales, es necesario educar sobre los riesgos que existen y el impacto negativo para la economía formal en su conjunto.

¿Cuál es la pérdida real para los Estados?

La pérdida es enorme porque las empresas del sector abonan una gran cantidad de impuestos. En la Argentina, por ejemplo, tenemos la Sociedad de Autores y Compositores (SADAIC); Artistas, Intérpretes y Productores (ADICAPIF); Sociedad General de Autores (ARGENTORES); Fondo Nacional de las Artes; Sociedad Argentina de Gestión de Actores (SAGAI); y Directores Argentinos Cinematográficos. A esto se suman tasas a los servicios TIC, Ingresos Brutos Provinciales, Espacio Aéreo Municipales y los impuestos asociados a Ganancias y Consumo.

Todo ese dinero, si se recauda como se hace a través de la vía legal, el Estado lo puede utilizar para educación, hospitales y seguridad, entre otros. A través de organizaciones como Certal y la Asociación Argentina Antipiratería estamos tratando de tener una relación entre el sector público y privado con capacitaciones, charlas y encuentros porque nuestra tarea es fomentar y concientizar. Creemos que la concientización del consumo ilegal debe profundizarse. Si hoy ingresás a Google y ponés “ver película online” te siguen apareciendo miles de ofertas que van en detrimento de la recuperación económica de la industria audiovisual, y en definitiva de todo el ecosistema de contenidos.

El impacto negativo es una cadena que afecta las fuentes de trabajo. Si la ilegalidad, o las conexiones ilegales, no las perseguimos como lo estamos haciendo y dejamos que sigan funcionando, estaríamos avalando esto. Y si la gente que paga por el servicio deja de pagar no solo afecta a la empresa sino a sus fuentes de trabajo y de la industria audiovisual. Repercute en todos los ingresos, la pérdida de ingreso y recaudación, por la cantidad de impuestos que detallé. Entonces la ilegalidad y el aumento de la clandestinidad y piratería equivale a pérdida de fuentes de trabajo y pérdida de ingresos, tanto privados como públicos.

Sobre la tipificación de los delitos, ¿recomiendan alguna manera para combatir la distribución de contenidos ilegales? ¿ven viable la cooperación interinstitucional, además de la sectorial? ¿cuál es la situación de otros países del Cono Sur?

Los delitos asociados a la piratería no están correctamente tipificados en la Argentina, pero para nuestra suerte otros países de la región están más avanzados y nos están marcando el camino, siguiendo directrices de la Unión Europea y Estados Unidos, como lo son los casos de Uruguay, Colombia, Chile y Brasil. En la Argentina existe una legislación, pero solamente asociada a delitos informáticos.

Con respecto a los delitos propios de la industria hay un proyecto de modificación del Código Penal, que ya toma nota de situaciones más modernas. Este nuevo proyecto, entre una de las tantas cosas, va a sancionar la comercialización de claves de seguridad, por ejemplo, en nuestra plataforma de Flow, y también va a prohibir todo lo que sea la comercialización, distribución de equipos y/o aparatos que permitan la captación de señal, que ya vienen con todas las señales embebidas ilegales. Esto ya es un gran avance con respecto a la situación actual. En este sentido, la cooperación interinstitucional es fundamental, porque la problemática excede a la industria de servicios audiovisuales y telecomunicaciones, como pudimos ver.

Las empresas están proponiendo nuevos servicios, que se adaptan a las necesidades de los usuarios, como los contenidos on demand. ¿Creen que tiene un impacto positivo ofrecer plataformas dinámicas e interactivas como Flow para fomentar el consumo de contenidos legales? ¿Este tipo de innovación puede ayudar a incentivar el consumo legal de contenidos?

Sí, totalmente. Lanzamos el servicio de Flow, que se da de dos maneras. Una es con una caja set-to-box (que se entrega a domicilio) y otra es la aplicación, con la facilidad de poder utilizarlo en cualquier dispositivo electrónico (tablet, celular, computadora, notebook) para acceder fácilmente, ya no tenés que hacer muchos clics para ver el contenido que querés ver a un precio asequible. Desde su lanzamiento, y a través de las actualizaciones que vamos haciendo, buscamos que sea cada vez más cómodo y fácil de usar, intuitivo y que tenga cada vez más contenido, que es lo que el usuario busca.

Cuando, internamente, analizamos cómo combatir la piratería nos preguntamos, automáticamente, por qué existe. La respuesta tiene muchas aristas, pero algo es claro: el comportamiento del usuario nos muestra que accede a contenidos ilegales porque quiere todo rápido y de fácil acceso. Buscamos ofrecer eso con Flow, a través de la innovación, para desincentivar que consuman en sitios ilegales.

De esta forma, el consumidor deja de utilizar o buscar las páginas piratas y accede a plataformas legales, que benefician también a la economía, a la legalización de estos productos.  Consideramos que Flow todo el tiempo está cambiando: se hacen muchos estudios sobre lo que busca el usuario, qué le parece atractivo para que abone el servicio que corresponda para ser un cliente legal.

Por último, pero no por eso menos importante, el plus de la aplicación Flow es que, a través del consumo legal de servicios, se beneficia al usuario porque le garantiza la seguridad de sus datos y de los dispositivos que asocia. En cambio, cuando uno navega en Internet, en páginas piratas, quizás queriendo o sin querer, se tienen que bajar, asociar o utilizar otro tipo de Explorer, se bajan aplicativos que desconocen absolutamente qué es lo que está haciendo en su computadora, o cómo accede a sus datos. Después aparecen publicidades todo el tiempo porque buscó en esa página, o publicidades maliciosas. Con lo cual, la preservación de datos es fundamental.

El acceso a los datos personales tiene un costo que es altísimo para el usuario y que quizás no lo valora, porque tal vez no ponen una tarjeta de crédito, o quizás sí, y abonan y después sufren algunos cobros indebidos. Tiene un costo enorme el hecho de navegar en este tipo de páginas y me parece que no está del todo concientizado, porque se piensa: accedí a la película, la vi y ya está, pero todo el contenido o todo lo que se descargó y uno no sabe, te enlentece el sistema.

¿Creen de valor sumar a otros actores en el tema del combate contra la piratería? Por ejemplo, los programadores o los espacios relacionados con la Economía Creativa. ¿Cómo ven este punto de la necesidad de que no sea solo un problema de las cableras?

Nosotros, en donde operamos, tratamos de combatir a la piratería. Ya hablamos del caso de la Argentina; en Paraguay, hoy no tenemos estadísticas de la piratería que estamos sufriendo. En Uruguay, en cambio, tenemos muchos más datos, porque venimos trabajando en forma conjunta tanto con otros operadores, como la mayoría de los programadores (HBO, Fox, Turner). A mí me parecería ideal trabajar y presentar una denuncia con el programador, porque en definitiva es el titular de la señal, es el que tiene mucho más allanado el camino. Nosotros muchas veces no podemos y denunciamos invocando la convención de Roma y puede avanzar o no esa denuncia.

Ese compromiso, al momento de iniciar la denuncia, a veces se complica. Nosotros estamos iniciando acciones penales. Y es una vía que muchas veces no a todo el mundo le gusta, porque piensan que si la causa no avanza, se puede transformar en un boomerang que te puede venir una acción en tu contra. Nosotros estamos convencidos de que si tenemos los elementos suficientes y estamos acreditando algo que es ilegal, no hay posibilidad de que esta situación no llegue a buen término. Puede ser que sea mucho más tarde de lo que nosotros querríamos, pero en definitiva el resultado lo logramos. Para eso tenemos un equipo trabajando hace mucho tiempo, con conocimiento, especializado en la materia, en la legislación.