Publicado el 18-12-2019
Göran Marby
President & CEO, ICANN

La huella de carbono de la ICANN

Este artículo fue publicado en el número de noviembre de 2019 en la Revista ‘Telecomunicaciones de América Latina’ (28/11/2019). Descarga la revista completa aquí.

Como habrán visto en el documento de Iniciativas Operativas publicado para comentario público este año, una de las iniciativas que la organización de la ICANN pondrá en marcha en respaldo del Plan Estratégico de la ICANN para los años fiscales 2021 a 2025  incluye una evaluación a largo plazo de la efectividad, conveniencia, sustentabilidad, factibilidad financiera y huella de carbono de las reuniones de la ICANN. En los últimos años, me han preguntado en reiteradas ocasiones acerca de la huella de carbono de la ICANN, como también acerca del impacto de las operaciones, los viajes y las reuniones de la organización. 

Para comenzar a entender nuestra huella de carbono actual, trabajamos junto con nuestra agencia de viajes, FCM Travel Solutions, para analizar el impacto de los viajes aéreos, el uso de plazas hoteleras y el alquiler de vehículos por parte de la organización, la Junta Directiva y los pasajeros financiados por la ICANN. FCM nos entregó un informe de las emisiones de carbono para el año calendario 2018. El informe no contempla a quienes viajan a las reuniones de la ICANN sin el apoyo financiero de la organización, ni las operaciones directas de la organización de la ICANN, u otros posibles impactos ambientales asociados a viajes y reuniones, como el transporte de equipos, el consumo energético en las sedes de las reuniones o los residuos generados. 

Los cálculos de FCM se fundamentan en el Protocolo de Gases de Efecto Invernadero (Protocolo GEI), la herramienta de cuantificación más ampliamente utilizada a nivel internacional por gobiernos y empresas para entender, cuantificar y gestionar las emisiones de gases de efecto invernadero.      

Las emisiones de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera se calculan a partir de una estimación de las emisiones de CO2 asociadas a los viajes aéreos según la cantidad y distancia de los viajes. Luego de calcular la distancia entre las ciudades de origen y destino según coordenadas de latitud y longitud, el vuelo se clasifica como de media, corta o larga distancia. Posteriormente, se calcula la cantidad de combustible utilizado por milla de trayecto a partir de un índice de carbono. Para calcular las emisiones atmosféricas de CO2, el índice de carbono se multiplica por la distancia para determinar la cantidad de combustible utilizado por cada pasajero en un vuelo. 

Para la organización de la ICANN, la Junta Directiva de la ICANN y los pasajeros financiados por la ICANN en el año fiscal 2018 (1 de julio de 2017 al 30 de junio de 2018), las emisiones atmosféricas de CO2 representan un total de 11 037 822 libras de CO2 (equivalentes a 5 006 671,84 kilogramos de CO2), con vuelos que representan 28 059 281 millas (equivalentes a 45 157 036 kilómetros) y 0,39 libras de CO2 por milla (equivalentes a 0,11 kilogramos por kilómetro). 

Las emisiones de CO2 asociadas a reservas de hotel se calculan a partir de cada estadía correspondiente a un itinerario. La base para estos cálculos es un promedio entre las dimensiones de una habitación de 300 pies cuadrados (equivalentes a 27,87 metros cuadrados) y un índice de CO2 de 30,57 libras (equivalentes a 13,86 kilogramos) por noche.  

Para la organización de la ICANN, la Junta Directiva de la ICANN y los pasajeros financiados por la ICANN en el año fiscal 2018 (1 de julio de 2017 al 30 de junio de 2018), las emisiones de CO2 asociadas a reservas hoteleras representan un total de 56 249 libras (equivalentes a 25 514,11 kilogramos) a lo largo de 1840 noches de estadía. 

Las emisiones de CO2 asociadas al alquiler de vehículos se calculan para cada reserva asociada a un itinerario, dividiéndose el total de millas recorridas por el promedio del rendimiento de combustible de un vehículo de pasajeros. 

Para la organización de la ICANN, la Junta Directiva de la ICANN y los pasajeros financiados por la ICANN en el año fiscal 2018 (1 de julio de 2017 al 30 de junio de 2018), las emisiones de CO2 asociadas al alquiler de vehículos representan un total de 5818 libras (equivalentes a 2639 kilogramos) de CO2 a lo largo de 141 días de alquiler de vehículos. 

Como pueden ver, estas cifras no son exhaustivas y tampoco hemos hecho una comparación con los estándares de la industria. Este es un punto de partida para continuar informándonos: un ejercicio para comprender el impacto de la ICANN, y una oportunidad de identificar eventuales ahorros y mejoras en nuestra eficiencia como parte de nuestra responsabilidad fiscal, social y ambiental. 

Nuestro próximo paso será utilizar esta información inicial para determinar un enfoque más amplio para la presentación de informes y mediciones, como también establecer las mejores prácticas. Los mantendremos al tanto a medida que avancemos en esta iniciativa.