El LACIGF busca Sede anfitriona. El llamado a interesados estará abierto hasta marzo.

El comité organizador del Foro de Gobernanza de Internet de América Latina y el Caribe, anunció que se encuentra abierto el llamado a interesados a ser anfitriones de la doceava edición del LACIGF.

El encuentro, que se realizará del 5 al 9 de agosto de 2019, es un espacio para el diálogo político multisectorial en el que actores de gobiernos, sector privado, comunidad técnica, academia y organizaciones de la sociedad civil presentan y discuten sus perspectivas.

El encuentro se propone informar a los actores de la región sobre los temas y tendencias del debate y discusión del IGF global. El proceso de regionalización de la discusión en torno a la agenda planteada por el IGF ha venido tomando forma desde 2008.

Para las ediciones 2019 y 2020 de este evento, el Comité de programa se encuentra buscando organizaciones para oficiar como sede de la reunión y se recibirán las propuestas para ambas ediciones hasta el 8 de marzo del 2019.

El Comité de Programa elegirá, de acuerdo a sus criterios, las mejores propuestas para otorgar las sedes del LACIGF 2019 y LACIGF 2020.

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Fin del ‘laissez faire’: el debate sobre la regulación de Internet*

*Este artículo fue publicado en el portal de Estudios de Política Exterior, disponible aquí


 

“Si no regulamos Internet, el riesgo es eliminar los fundamentos de la democracia”. Emmanuel Macron. Presidente de la República de Francia.

Internet ha ocupado un papel central en prácticamente todos los ámbitos de nuestra vida, desde la política y la economía, hasta el amor y la amistad. Estamos viviendo una era de transformaciones tecnológicas aceleradas, procesos de cambio en los paradigmas culturales y sociales, y profundas transformaciones productivas que marcan el devenir de una nueva era. Ello tiene implicaciones tanto en la forma en la que las personas nos relacionamos e interactuamos entre nosotros, como en la configuración de nuestra subjetividad. La velocidad vertiginosa de la evolución tecnológica y la capacidad creativa e innovadora del ecosistema digital hacen difícil la adecuada comprensión de los fenómenos de transformación que vivimos. En ese contexto, sin embargo, es fundamental hacernos las preguntas necesarias y abordar las reflexiones centrales que nos permitan orientar la transformación tecnológica de la digitalización para que contribuya a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos e impulsar el progreso de la humanidad.

Las revoluciones tecnológicas nunca son neutrales. Introducen efectos disruptivos que afectan los modelos productivos y ponen en tensión la arquitectura del orden social y económico. Producen “ganadores” y “perdedores”, con el evidente riesgo potencial de profundizar las desigualdades. La dinámica schumpeteriana es propia de todo proceso de disrupción tecnológica. La novedad, en el contexto de la denominada “cuarta revolución industrial”, es que las respuestas políticas para mitigar las amenazas y potenciar las oportunidades derivadas de Internet, por la característica global y transfronteriza de la red, no se encuentran naturalmente en el diseño institucional del Estado-nación. Si la globalización ya había puesto en evidencia las limitaciones de los mecanismos institucionales en el ámbito de la soberanía nacional para construir ordenamientos capaces de conducir a las sociedades hacia el bienestar colectivo, con la ubicuidad de Internet y los nuevos paradigmas productivos esto se intensifica.

No se trata de hacer aquí una tesis sobre el auge de los populismos en el mundo occidental, pero tiene sentido pensar que si la democracia nacional pierde significado como consecuencia del debilitamiento de la eficacia de los instrumentos de intervención, proceso iniciado por la globalización (fundamentalmente financiera) y reforzado por el surgimiento de Internet, ello estimula la teatralidad de la política y la exuberancia de los discursos para llenar los vacíos de contenido real.

Subyace a esta discusión una evidente carrera de intereses geopolíticos derivados de la centralidad que tienen (y tendrán) las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) en la economía global, así como fenómenos más complejos de transferencia de riqueza a través de la explotación de los datos personales, el deterioro de la base tributaria o la forma de abordar el problema de las denominadas “noticias falsas”, y su evidente impacto pernicioso sobre las democracias.

Es por ello por lo que resulta tan relevante tratar de entender colectivamente los múltiples desafíos derivados de la digitalización y procurar encontrar respuestas que permitan conducir los procesos de transformación tecnológica hacia la maximización del beneficio colectivo. El Foro de Gobernanza de Internet (IGF, por sus siglas en inglés) estaba llamado a constituirse en ese espacio. Sin embargo, las últimas ediciones del IGF no pasaron de ser encuentros de catarsis colectiva y de debates inconducentes, sin capacidad de ofrecer respuestas adecuadas a los desafíos que enfrentamos. En ese contexto, el discurso del presidente francés. Emmanuel Macron, en noviembre de 2018, en la ceremonia inaugural del IGF en París, fue un refrescante llamado a recuperar con sentido de urgencia el debate sobre los desafíos de Internet, que sin duda tiene elementos técnicos, pero que son fundamentalmente políticos. El discurso del presidente francés aportó una visión con marcado acento europeísta sobre la evolución de la economía y los desafíos del mundo digital, tratando de establecer una tercera vía en Internet, alejada tanto del autoritarismo como de la autorregulación de las grandes corporaciones tecnológicas. Apartada tanto del modelo chino, como del modelo californiano.

El “laissez faire, laissez paisser” que hasta la fecha había caracterizado a Internet debido, entre otras cosas, a su naturaleza transfronteriza y que por tanto dificulta la capacidad de los Estados de controlar lo que sucede en el mundo digital habría llegado a su fin, según Macron. En el eje de la discusión se encuentran el tratamiento de los datos y de la información en la red con sus implicaciones tanto personales en materia de privacidad, como financieras y de seguridad nacional, puestas en entredicho por escándalos como Wikileaks en su momento, o más recientemente el caso de Cambridge Analytica, entre otros.

En el plano económico, se plantea abordar con celeridad mecanismos para evitar el deterioro de la base recaudatoria derivada de la deslocalización de la “residencia fiscal”, preocupación compartida por muchos gobiernos y especialmente el francés, lo que afectará sobre todo a los denominados GAFA (Google, Amazon, Facebook y Apple). Avanzar hacia una regulación razonable de la economía de datos requiere reconocer que la tributación no es equitativa en la red y que es necesario abordar cuestiones como las obligaciones impositivas asimétricas, los mecanismos sancionadores, las reglas de competencia, entre otros, que deben establecerse por las características de los servicios y no por el sujeto que los provee, tal como se venía realizando tradicionalmente. Por ello, es preciso seguir avanzando en la iniciativa BEPS de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), pero con calendarios de implementación que sean creíbles, o en su defecto se impondrán soluciones nacionales que son evidentemente subóptimas.

Dos modelos, ninguno válido

En el discurso de Macron subyace el rechazo a los dos modelos de gobernanza de Internet que se han impuesto hasta día de hoy. Por un lado, la vía de la autorregulación y autogestión defendida por Silicon Valley, donde fundamentalmente actores privados globales, con posiciones de dominio en el ecosistema digital, toman las decisiones prácticamente sin vigilancia ni responsabilidad de los Estados. Por otro, un modelo de Internet compartimentado, fragmentado y controlado férreamente por los Estados, ciertamente de manera poco transparente, patrocinado por países como China. Ambos modelos, a juicio de Macron, no son democráticos. De forma coordinada con la cancillería de Alemania (país sede del próximo IGF), Macron propuso una “tercera vía”, democrática-europeísta, que mantenga la apertura de Internet y la libertad, pero que respete el papel de los Estados y el de los gobiernos democráticamente elegidos para regular y proteger a los ciudadanos. Es un llamado a que la política tome un rol activo en la configuración del modelo de gobernanza, ni privatización extrema ni totalitarismo estatal. En la propuesta de Macron se acentúa la Declaración Universal de los Derechos Humanos, cuya protección y continua afirmación debiera marcar la base ética de actuación para todos los stakeholders del ecosistema digital.

Lo que Macron trae a discusión es el rol del Estado y su papel de regulador de Internet, algo que, como es previsible, no es del gusto de quienes están cómodos con el statu quo de la gobernanza de Internet, que en realidad es la ausencia de mecanismos democráticos de gobierno sobre la red. Las grandes corporaciones de Silicon Valley, así como algunos sectores de la comunidad técnica, rápidamente expresaron su rechazo a abrir esta discusión, presumiblemente por razones distintas: los primeros, por interés comercial; los segundos, seguramente influidos por una aproximación utópica del Internet primigenio. En cualquier caso, ambos grupos coincidieron en calificar las palabras de Macron como “un ataque a las raíces de la red”, lo que ciertamente parece desmedido.

Lo más interesante del planteamiento franco-alemán es que da contenido a un debate necesario. Como señaló el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, en la misma ceremonia inaugural, “los debates sobre la gobernanza de Internet no pueden ser solamente eso, debates, tiene que haber políticas. No podemos dejar el futuro de la era digital a la mano invisible de las fuerzas del mercado”. Internet es sin duda fundamental para la humanidad y tiene sentido que sea la sociedad a través de sus mecanismos de representación política la que defina su propósito y regule su operación. Ciertamente se trata de un asunto complejo, en el que es preciso construir amplios consensos con una aproximación multistakeholder, que preserve aspectos centrales de la red, como su integridad y su operación distribuida, pero que al mismo tiempo garantice que sea un instrumento para fortalecer y extender los derechos humanos (en particular el de libertad de expresión) y la Democracia.

Indudablemente hay zonas grises que requieren mucha discusión y hay valores que pueden interpretarse en sentido contradictorio (libertad, privacidad y seguridad, por ejemplo). Pero la invitación europea trata de hacer frente a una realidad objetiva: el Internet de los orígenes poco tiene que ver con el Internet de hoy, debido a la participación que tiene en todas las esferas de la vida de las personas. Hemos evidenciado situaciones en extremo complejas, como el uso de Internet como plataforma contra la democracia liberal, esparcir el odio contra ciertos colectivos y atacar los cimientos de confianza sobre los que tejimos las bases de nuestra sociedad. Es legítimo y razonable que las sociedades organizadas a través de los mecanismos de la democracia se planteen cómo afrontar estos problemas.

Multilateralismo digital

La naturaleza transfronteriza de Internet y el hecho de que él mismo haya sido desarrollado en su mayoría por el sector privado hace necesario un nuevo multilateralismo en la creación de reglas para el ordenamiento en la red y en el diseño de una Internet segura, donde no solo los Estados tengan cabida sino que al papel principal de los mismos se sume el sector privado, la comunidad técnica y la sociedad civil; lo que fue la razón de existir de los Foros de Gobernanza de Internet. Por ello, el importante papel de estos foros también fue reivindicado en el discurso de Macron, sugiriendo que la secretaría del IGF se encuentre al más alto nivel de la estructura de la ONU.

El lema del IGF 2018 en París fue el “Internet de la Confianza” (The Internet of trust) y no fue casual, pues en el diseño de este nuevo modelo que se propuso, generar la confianza y la seguridad necesaria en la web resulta imprescindible. Para ello, todos los actores deben ser responsables por su actuación, máxime aquellos que están teniendo un lucro económico evidente por lo que sucede bajo su paraguas. En ese contexto, resulta necesario regular o establecer mecanismos de control y competencia sobre el papel de las grandes plataformas de Internet, sobre las que debieran aplicarse principios razonables de neutralidad de forma de evitar conductas de discriminación arbitraria con efecto anticompetitivo.

Las noticias falsas, y su pernicioso efecto sobre las democracias, es un asunto delicado de abordar, en el que se requiere un diseño institucional que resguarde la libertad de expresión. La solución no es la privatización de la censura o un Estado policial, pero es evidente que alguna respuesta se requiere ante ese fenómeno. Son los mecanismos institucionales de la democracia y la política los que deben de encontrar esos equilibrios a través de regulaciones adecuadas. Más allá de proponer una solución u otra, lo relevante es la reivindicación de la soberanía para establecer soluciones normativas que permitan abordar estas tensiones, combinando espacios deliberativos nacionales con instrumentos de carácter internacional.

La reconstrucción y protección de la confianza digital pasa también por aclarar cuestiones de competencia y responsabilidad de cada uno de los actores clave del ecosistema y avanzar hacia mecanismos objetivos que aborden las diferentes preocupaciones y los legítimos intereses, especialmente los vinculados a la economía de datos. La evidencia demuestra con claridad en este caso que la autorregulación y el pseudoconsentimiento son insuficientes, y que se requieren otro tipo de arreglos en el ámbito de la regulación nacional e internacional.

Es cierto que la ausencia regulatoria en los comienzos fue, entre otras cosas, lo que permitió la innovación y el surgimiento de un gran número de actores exitosos, así como el crecimiento exponencial de los servicios en Internet con importantes aspectos positivos. Sin embargo, el actual Estado de concentración en la red frena la innovación y la competencia, perjudicando los desarrollos locales y anulando la virtud original de libre creación y la innovación. Queda avanzar, por tanto, en mecanismos que favorezcan la competencia en Internet, asegurando la posibilidad de aparición de nuevos actores, cuestión compleja dada la relevancia de las economías de red y ausencia de interoperabilidad entre las principales plataformas, así como las asimetrías regulatorias y fiscales que persisten.

Más allá de la mera discusión conceptual, diversos asuntos exigen respuestas políticas efectivas y concretas, como señaló el secretario general de la ONU. Hay poderosos intereses en sostener el statu quo que propondrán hacer maquillajes gatopardianos al modelo de gobernanza. Los asuntos en discusión exceden por mucho a la autodenominada “comunidad de Internet” y deben estar presentes en las agendas políticas y económicas de todos los países. El IGF tiene que acometer una profunda reforma para no quedar relegado a la inutilidad, como un espacio en el que se discute, pero que no propone soluciones reales a los desafíos que enfrentamos. La creación de un Panel de Alto Nivel sobre Cooperación Digital impulsado por Antonio Guterres parece nacer como respuesta a la creciente irrelevancia del IGF, pero carece de la necesaria legitimidad y representatividad.

Lo que hizo Macron en París –y antes Angela Merkel y Dilma Rousseff en el contexto de las revelaciones de Edward Snowden– es abrir el debate real sobre el papel de los gobiernos democráticos, los límites de la soberanía nacional y la forma de conducir la revolución digital para mejorar la calidad de vida de las personas. Esperemos que esta vez la invitación a abordar esta discusión no se diluya en el ciberespacio.

LACTLD: 20 años trabajando por el desarrollo y la cooperación en Internet

Conversamos con Ignacio Estrada, Gerente General de LACTLD, la organización que nuclea los ccTLDs de América Latina y el Caribe. Tratamos temas sobre la proyección de la organización, oportunidades y retos de los country codes dentro del mercado de nombres de dominio; y sobre los proyectos más relevantes de la Asociación, entre ellos, La Nube Anycast.

1. La Organización de ccTLD de Latinoamérica y el Caribe está estrenando nuevo presidente del directorio, ¿Qué nuevos proyectos tienen en mente? ¿Cuáles serán las principales líneas de trabajo de la Organización?

LACTLD es la organización regional que representa los intereses y promueve el desarrollo de los ccTLD de América Latina y el Caribe. Es presidida desde junio de 2018 por Ernesto Bojórquez (NIC México) acompañado por Luis Arancibia como Secretario (NIC Chile), Frederico Neves como Tesorero (NIC .br), Clara Collado como Vocal (NIC .DO) e Ignacio Velázquez como Vocal (NIC Paraguay).

Buscamos fortalecer el desarrollo de capacidades y competencias de nuestros miembros y afianzar la cooperación entre ellos. Además, participamos en la construcción y gestión de las instancias regionales y globales relacionadas con la gobernanza de los nombres en Internet.

Entre nuestras líneas de trabajo, buscamos agrupar a los administradores de los ccTLD de la región con el objeto de:

  • Coordinar políticas en conjunto así como estrategias de desarrollo de los nombres de dominio a nivel regional.
  • Representar los intereses conjuntos de nuestros miembros ante los organismos pertinentes.
  • Promover el desarrollo de los ccTLD de la región.
  • Fomentar la cooperación y el intercambio de experiencia entre nuestros miembros en todos los aspectos necesarios para el adecuado funcionamiento de los ccTLD.
  • Establecer lazos de colaboración con las asociaciones análogas de otras regiones del mundo.

En cuanto a proyectos, estamos trabajando principalmente en el crecimiento y desarrollo de la Nube Anycast de LACTLD e impulsando el desarrollo de nuestros Grupos de Trabajo Comercial, Legal, de Políticas y Técnico.

2. Tras haber cumplido ya un año en sus funciones; ¿qué evaluación hace respecto a su primer año sobre el modelo de negocio de los ccTLD en un mundo donde la oferta de dominios no falta? ¿qué enfoque le quieren dar a la organización en este sentido?

Si bien el Programa de Nuevos gTLD de ICANN (cuya primera ronda de solicitudes tuvo lugar en 2012) ha multiplicado las opciones de dominios de primer nivel disponibles, los ccTLD poseen un estatus identitario propio que se encuentra muy consolidado entre sus comunidades y que se diferencia del concepto que podría ofrecer un gTLD. Tanto la referencia al país correspondiente como su composición de dos caracteres hacen que los ccTLD se distingan de las demás opciones dentro del universo de los dominios.Por otra parte, las organizaciones a cargo de la gestión de los ccTLD ocupan un lugar único dentro del ecosistema local y muchas veces adoptan roles centrales en el desarrollo de Internet de sus países.

Fundamentalmente, LACTLD se propone continuar apoyando a cada uno de nuestros miembros de acuerdo con su propio modelo de negocios y en el marco de sus entornos específicos. Asimismo, nuestra organización busca fomentar la difusión y apropiación de los dominios por parte de los usuarios, empresas y organizaciones como forma de presencia en Internet.

3. ¿Hacia qué modelos de negocio apuntan los ccTLD de la región? ¿Cuáles cree que son las principales oportunidades de colaboración entre los socios de LACTLD para volverse más competitivos?

Los ccTLD de América Latina y el Caribe cuentan con distintos modelos de negocio según cuál sea la entidad a cargo de la gestión del registro y de acuerdo con el modelo de oferta de dominios que se haya adoptado en cada uno de ellos (registro directo, oferta a través de registradores locales u oferta a través de agentes registradores acreditados por ICANN). Dado que la fundación de los registros de nombres de dominio con código de país fue previa a la creación de ICANN, las circunstancias de la delegación de cada ccTLD determinaron en muchos casos el modelo de negocios adoptado en cada país¹. Es por ello, que los miembros de LACTLD representan instituciones académicas, organismos de gobierno/estatales, iniciativas privadas u organizaciones sin fines de lucro con composición multisectorial. A pesar de que nuestra región revela esta diversidad en los modelos de negocio adoptados por cada ccTLD, los intereses y el espíritu de colaboración son comunes entre nuestros miembros y dan lugar a modelo de cooperación e intercambio propio de LACTLD.

Todas las actividades de nuestra organización se llevan a cabo y son posibles gracias a los esfuerzos de colaboración de sus miembros. Por una parte, las oportunidades de colaboración se dan en los cuatro Grupos de Trabajo de la Organización (Comercial, Legal, de Políticas y Técnico). Estos Grupos desarrollan sus actividades de forma remota a través de webinars, listas de correo y proyectos; y además, se reúnen anualmente de forma presencial en el marco de los Talleres de LACTLD. No obstante, lo Grupos de Trabajo son solo una de las vías de colaboración. Por otra parte, nuestros miembros también llevan a cabo acciones y proyectos de cooperación regional como la Nube Anycast de LACTLD, el Observatorio Latinoamericano del DNS e iniciativas de capacitación entre ccTLD.  Asimismo, la colaboración tiene lugar a través de la participación coordinada de nuestros miembros en los distintos espacios regionales y globales vinculados con la Gobernanza de Internet.  Todas estas acciones refuerzan la cooperación entre los ccTLD de América Latina y el Caribe y contribuyen así a fortalecer la estabilidad del DNS en la región.

4. ¿En qué consiste la iniciativa de la Nube Anycast? ¿Cuáles son los beneficios de formar parte? ¿Qué requisitos de inversión y tecnología hacen falta para ser parte? Esta iniciativa, ¿acepta organizaciones que no sean socias de LACTLD?

La Nube Anycast de LACTLD es una red colaborativa que busca fortalecer la infraestructura y la estabilidad del DNS en América Latina y el Caribe. Se trata de una red basada en el principio del mejor esfuerzo (best effort), no tiene fines de lucro y no busca competir con proveedores comerciales existentes.

Anycast es una tecnología de direccionamiento que permite hacer un uso óptimo y eficiente de las redes. En una Nube Anycast, una serie de participantes hospedan nodos (servidores) en los que distintos clientes almacenan copias de sus zonas (listado de dominios administrados, por ejemplo, .sv, .do, .gt). De este modo, se genera una red distribuida de forma regional y compuesta por los nodos que replican las zonas de cada uno de los clientes. Entonces, cuando se produce una consulta sobre uno de estos clientes, la Nube Anycast en lugar de asignarla a un único nodo o a cualquier nodo, decide primero cuál de todos los disponibles es el más cercano al punto de origen de la consulta y, luego, dirige la información a este punto geográfico de la Nube Anycast, agilizando así las respuestas.

A través de esta iniciativa se logra fortalecer la infraestructura y la estabilidad tanto de los clientes y participantes de la Nube Anycast como de toda la red regional en términos de resiliencia, robustez, administración de la carga de tráfico, disponibilidad y agilidad.

La Nube Anycast de LACTLD se encuentra abierta a los ccTLD de la región que quieran formar parte de esta iniciativa, ya sea como clientes o como nodos. Pueden visitar nuestro sitio web para conocer cómo alojar un nodo de la Nube y qué requisitos técnicos se necesitan para utilizar el servicio como cliente.


¹ Para conocer las historias de delegación y fundación de los ccTLD miembros de LACTLD, puede consultar la Publicación de nuestro vigésimo aniversario en https://aniversario.lactld.org/

Transformación Digital: transformación primero, digital después

En Chile nos tomamos la transformación digital y la modernización del Estado en serio. De hecho, uno de los objetivos de Gobierno del Presidente Sebastián Piñera es simplificar la vida de los ciudadanos, orientándose a eliminar trámites y a desarrollar nuevos procesos, cuyos servicios permitan que más personas puedan acceder a los beneficios del Estado, generando, con ello, más oportunidades oportunidades para todos.

El compromiso del Gobierno de Chile es tan fuerte en esta materia, que una de las primeras iniciativas presentadas luego de asumir la administración fue el Proyecto de Ley de Transformación Digital, que busca que lo digital sea el defecto y el papel sea la excepción. Desde esa perspectiva, el concepto de transformación digital es fundamental, entendiendo que la transformación viene primero y lo digital después. Es decir, primero debemos realizar el cambio y luego incorporar tecnologías para simplificar la vida de los ciudadanos.

En esta línea, estamos trabajando para fortalecer iniciativas como ChileAtiende y la ClaveÚnica, junto con reducir los trámites que deben realizar personas y empresas, con una meta ambiciosa: llegar al 80% de trámites digitales al finalizar el gobierno.

Para conseguir este objetivo, hoy el Ministerio Secretaría General de la Presidencia tiene el mandato de la coordinación institucional de la tecnología en el Estado, lo que se ejecuta a través de la División de Gobierno Digital, hoy conformada como una consultora de transformación digital, lo que se traduce en un cambio sustancial respecto del modelo clásico.

Así, hoy Gobierno Digital cuenta con un equipo de consultores y desarrolladores de software que asesora transversalmente a las instituciones públicas para ayudarlas a transformar sus modelos de trabajo, usando tecnología.

Es necesario entender que la transformación digital tiene que ver con un cambio tanto de las nuevas generaciones como de la misma industria, que entrega formas más sencillas de hacer las cosas. En este nuevo escenario, podemos pensar en un Gobierno basado en datos, con herramientas de inteligencia artificial, diseñando o evaluando políticas públicas, entregando cada vez mejores servicios basados en el análisis del comportamiento o, incluso, en predicciones respecto de las conductas para poder entregar servicios de alto nivel. Y esto es lo que mueve el concepto de transformación digital: facilitar los servicios y las acciones en general.

Con ese norte, uno de los objetivos es lograr que todo funcione a través de la interoperabilidad, es decir, que la información de cada persona que ya está dentro del Estado sea compartida entre las diferentes instituciones, para que el Estado no solicite certificados o información que ya posee. Todo esto, junto con el desarrollo de una identidad digital.

Sin embargo, es imposible pensar en una transformación digital sin tener modelos de compra inteligente. Por eso también estamos trabajando codo a codo con el sistema de compras públicas, ChileCompra, para facilitar los procesos y definir nuevos estándares, como políticas de compras tecnológicas para comprar mejor.

Otro tema relevante es la eliminación del papel y ya hemos comenzado a implementar la política #CeroPapel para llevar todas las comunicaciones interinstitucionales por vía digital. Un gran avance que cambiará por completo la forma de hacer las cosas dentro de la administración del Estado.

Estamos recién comenzando, pero queda mucho por hacer. Mientras esperamos la tramitación de la ley, durante los próximos días el Presidente de la República firmará el Instructivo Presidencial de Transformación Digital que definirá una serie de acciones para el Estado, que incluye el uso de identidad digital en forma obligatoria en todos los servicios públicos, la exigencia de nombrar a un encargado de transformación digital en cada institución, potenciar la firma electrónica avanzada, mejorar el proyecto de creación de empresas rápidas, el uso de datos para hacer políticas públicas, el perfeccionamiento de las compras tecnológicas, el uso de los datos personales, la interoperabilidad y el cero papel dentro de las instituciones.

La idea es que, de aquí al final del Gobierno del Presidente Piñera, queden implementadas estas ideas y permanezcan en el tiempo. Por eso es importante incorporar a todo el ecosistema, por lo cual estamos trabajando con los directores de cada servicio involucrado en el ámbito digital y de modernización, junto a herramientas y tecnologías compartidas.

Todo lo anterior, sin olvidar, por cierto, que nuestros desafíos van de la mano de mejorar la conectividad, la ciberseguridad y generar una cultura digital. Porque la transformación digital la hacemos todos.

CPR LATAM llama a presentar trabajos de investigación sobre el sector TIC para ser presentados en la 13º Conferencia que tendrá lugar en Julio en Argentina.

  • La 13º conferencia de CPR LATAM se llevará a cabo en julio de 2019, en Argentina.
  • Además serán considerados para obtener becas de viaje y alojamiento, aquellos resúmenes que resulten elegidos como los mejores, para lo cual es requisito presentar el documento completo antes del 15 de abril de 2019

Informação em Português aquí: https://www.cprlatam.org/convocatoria-por/

La 13º conferencia de CPR LATAM, que reunirá a expertos, académicos y líderes de los sectores público y privado de América Latina y el Caribe, realiza un llamado a presentar trabajos del sector de telecomunicaciones en Latinoamérica y el Caribe.

Dicho espacio se lleva a cabo con el fin de llevar adelante el debate en torno a los desafíos que enfrenta el desarrollo de la infraestructura digital y los ecosistemas de información en la región, en especial, aquellos trabajos de investigación que giren en torno a:

Automatización y el futuro del trabajo
Ciberseguridad y encriptación
Desarrollo económico y competitividad
Derechos digitales
Educación y habilidades digitales
Futuro de regulación de las TIC
Gobernanza del internet
Inclusión financiera y servicios digitales
Innovación digital y comercio
Inteligencia artificial y algoritmos
Internet de las Cosas
Plataformas digitales
Política de competencia en la era digital
Protección de datos y privacidad
TIC para el desarrollo (ICT4D)

La fecha límite para la presentación de los resúmenes es el 15 de febrero de 2019.

Además, el CPR LATAM otorgará un número limitado de becas para asistir a la conferencia (incluidos los gastos de viaje y alojamiento) a aquellas personas que hayan presentado los mejores resúmenes.  Para ser considerado para una beca, el documento completo debe ser presentado a más tardar el 15 de abril de 2019.

Más información disponible, aquí: https://www.cprlatam.org/convocatoria2019

Más informação em Português aquí: https://www.cprlatam.org/convocatoria-por/

Telecomunicaciones: Retomar los consensos para volver a ser líderes*

*Esta nota de opinión fue publicada originalmente en DIARIO FINANCIERO. Se puede acceder a la misma aquí


 

Chile ha liderado en los últimos años el desarrollo digital de América Latina, con políticas públicas con sentido de Estado que se han ido perfeccionando de gobierno en gobierno. Hoy, 7 de cada 10 chilenos accede a internet, las velocidades de conexión se han multiplicado, mientras los servicios son cada vez más accesibles en precio. Esto ha sido consecuencia de acertadas decisiones regulatorias y del esfuerzo inversor e innovador de las empresas. Sin embargo, el año que termina no ha sido bueno para el sector. Hemos pasado de un entorno en el que primaba el diálogo y el consenso sobre el modelo de desarrollo sectorial, a conflictos estridentes y excesiva judicialización. Se ha deteriorado la institucionalidad sectorial, lo que sin duda termina afectando la seguridad jurídica, introduciendo mayor incertidumbre y generando preocupación en los inversionistas. Como consecuencia del notable éxito del proceso de incorporación de 4G en el país, Chile estaba llamado a ser abanderado de la llegada del 5G a América Latina. Hoy eso parece un sueño difuso.

Las razones del estado del sector son múltiples, tanto como las responsabilidades. De alguna forma todos los actores han contribuido a este entrampamiento. Y en este sector el tiempo perdido juega en contra del progreso del país. En este clima complejo y enrevesado, es preciso destacar la figura de la ministra Hutt, quien ha sido la voz serena que, a través del diálogo y la rigurosidad técnica, ha logrado desactivar una crisis tras otra y ha iniciado el camino de recuperación de las confianzas.

La ministra sabe que las telecomunicaciones son fundamentales para la digitalización del país, y que las TIC son claves para incrementar la productividad y generar crecimiento económico. Sabe también que todos los chilenos, sin excepción, deben poder acceder a servicios de calidad. La forma de avanzar hacia la plena inclusión digital y el desarrollo de una infraestructura de conectividad de primer nivel pasa necesariamente por el diálogo público – privado, por las inversiones de las empresas, por la competencia y la innovación, y por el rol de liderazgo que le corresponde al gobierno.

La ministra sabe escuchar y esa es una cualidad fundamental que no todos comparten. Entiende los diversos intereses que están en pugna y tiene claras las prioridades del país. Eso la hace ser una muy buena servidora pública. Hoy se necesita más que nunca de esas cualidades.

El ministerio está a tiempo de evitar que estos cuatro años sean de estancamiento, para lo cual es preciso fortalecer la senda del diálogo y volver a construir los necesarios consensos que permitan abordar los desafíos que tenemos.

En ese contexto, puede ser el momento de realizar una necesaria actualización de la institucionalidad sectorial, volver a poner sobre la mesa la conveniencia de contar con un regulador independiente y colegiado -estándar OECD- y tener una autoridad política empoderada para impulsar la digitalización del país.

Latinoamérica tiene como reto estratégico fundamental afrontar el gran cambio del siglo XXI, la revolución digital.

Carlos López Blanco, es experto en economía digital y en regulación del mercado de las telecomunicaciones. Tiene en su currículo haber sido Director General de Administraciones Públicas en Telefónica (2007-2018), Secretario de Estado de Telecomunicaciones (2002-2004). Hablamos con él acerca de su mirada sobre los desafíos de la digitalización tanto de nuestra región como de Europa y el salto necesario hacia transformación productiva de ambas economías.

  1. Desde su punto de vista, ¿qué retos debe sortear América Latina para llevar adelante la transformación digital de su economía?, ¿cuáles son las fortalezas y debilidades de la región para encarar este desafío?

América Latina enfrenta retos que no son distintos a los de otras áreas y regiones del mundo. Latinoamérica tiene como reto estratégico fundamental afrontar el gran cambio del siglo XXI, la revolución digital.

Para ello hay que tener en cuenta que esto supone un desafío  para todas las regiones  y desde ese punto de vista Latinoamérica tiene un reto pero, sobre todo, una gran oportunidad pues todos tienen unos desafíos  similares: afrontar la digitalización de la economía y la sociedad, aprovechar las oportunidades que esto supone y ser conscientes de que los países ricos y pobres en el siglo XXI serán no los que tengan industria o materias primas sino los que sepan afrontar con éxito  los retos de la digitalización y aprovechar sus oportunidades.

Para ello es esencial entender que este es un reto global que, prima facie, no puede ser afrontado por los países individualmente e incluso no puede afrontarse por Latinoamérica en solitario sin tener un marco común con otras regiones, muy especialmente con Europa.

Latinoamérica tiene dos grandes debilidades en este proceso: la ausencia de grandes empresas digitales y la carencia de un marco común regulatorio y político que permita afrontar la digitalización como un reto común a nivel regional.

Pero Latinoamérica tiene también fortalezas importantes en este proceso.

La primera de ellas, unas infraestructuras de telecomunicaciones de nivel mundial, comparables a las de otras regiones del mundo y esto es un elemento esencial indispensable para el desarrollo de la digitalización.

La otra gran fortaleza de la región radica en la existencia una generación joven muy numerosa y muy formada, que entiende muy bien las oportunidades de la digitalización para las personas y las empresas y que, además, son usuarios intensivos de internet y las redes sociales.

  1. ¿Cuáles deben ser los objetivos que deberá perseguir un marco regulatorio moderno para América Latina? ¿Qué lecciones pueden extraerse para América Latina de las experiencias de las regiones más desarrolladas?

En primer lugar ha de tener un entendimiento claro de los retos y oportunidades de la digitalización y como para ello es esencial promover un desarrollo acelerado de las infraestructuras de Banda Ancha y fibra óptica, sin las cuales afrontar este proceso con garantías de éxito seria simplemente ilusorio.

Por esto mismo las políticas regulatorias en materia de Telecomunicaciones deben  tener como prioridad esencial la inversión en redes de alta capacidad tanto fijas como móviles, muy especialmente el desarrollo del 5G.No se puede incurrir ni  en la demagogia regulatoria ni en la contradicción de defender la digitalización como objetivo político y al mismo tiempo poner trabas al desarrollo de las redes de fibra óptica o afrontar el proceso de adjudicación de licencias con criterios recaudatorios.

Por otra parte, es necesario que los gobiernos y los reguladores sean conscientes de la necesidad de afrontar los retos que suponen   la irrupción de las nuevas empresas digitales que son elementos  dinamizadores esenciales de la economía y la sociedad pero que, al tiempo, plantean retos esenciales en la política impositiva  o de defensa de la Competencia que deben abordarse y, muy especialmente, todo los que  se refiere a la protección de los consumidores y ciudadanos en materia de seguridad y  protección de la privacidad.

Las lecciones de otras experiencias son claras: la dinamización de los sectores tecnológicos y de telecomunicaciones han venido acompañados siempre de dos factores: un alto nivel de certidumbre y seguridad jurídica para los inversores y una adecuada política regulatoria.

EEUU y Europa son buen ejemplo de ello; Europa tuvo en los años 90 un fuerte liderazgo de la Industria con el GSM que, no lo olvidemos, se basaba en un régimen regulatorio muy favorable y de escala europea. Mientras tanto, EEUU lastraba el desarrollo de su telefonía celular no impulsando la inversión. Posteriormente cambiaron las tornas y se invierten los liderazgos: Europa practica una desastrosa política regulatoria en las subastas del UMTS mientras que EEUU liberaliza regulatoriamente los despliegues de Banda Ancha, recuperando el liderazgo que tenia Europa y que disputaba y todavía disputa Asia.

La segunda lección a aprender es que es necesarios afrontar los otros retos de la economía digital; EEUU y Europa ya lo están haciendo pero desde perspectivas distintas.

 

  1. ¿Se puede hablar de desafíos conjuntos para América Latina y Europa? ¿Hay espacio para la colaboración estratégica, por ejemplo, en los ámbitos relacionados con las grandes plataformas globales?

Sin duda, Europa y Latinoamérica tiene una posición similar a la hora de afrontar los retos de la digitalización: ambas regiones carecen de empresas globales en Internet, como sí las tienen Asia y, sobre todo, EEUU. También se caracterizan ambas regiones por tener una fuerte presencia de los operadores de Telecomunicaciones como factor esencial de desarrollo de la economía digital.

Por eso mismo es esencial que ambas regiones sean capaces de afrontar conjuntamente los retos regulatorios y políticos asociados a la digitalización, defendiendo un modelo propio, distinto del americano y el chino. Este modelo debería estar basado en afrontar las condiciones de digitalización de la economía y la sociedad haciéndolos compatibles con la sostenibilidad fiscal, la protección de la competencia y, sobre todo, la protección de la seguridad y privacidad de los usuarios así como la transparencia de los consumidores frente a las empresas digitales.

También Europa y Latinoamérica, como se ha dicho, tienen un factor común como es la ausencia de grandes jugadores globales en el mundo digital. Sin embargo hay que entender que aunque la digitalización es un reto global no solo ofrece oportunidades a las grandes empresas sino también a muchas medianas y pequeñas. Entender los mecanismo y retos de la digitalización en las PYMES será esencial para mejorar la posición de ambas regiones en la economía del siglo XXI.

 

  1. En cuanto a la protección de datos personales y la privacidad de los usuarios, ¿qué políticas recomendaría para América Latina?, ¿Cómo abordar los desafíos jurisdiccionales que surgen a raíz de los flujos transfronterizos de los datos?

Este es un reto político y regulatorio de primer orden donde debe tenerse en cuenta de que los datos son mas que el nuevo petróleo, que tienen características que afectan a la seguridad y privacidad de los ciudadanos. Es indispensable preservar los derechos de las personas en este ámbito sin que por ello deba restringirse la actividad de las empresas digitales que usan con cada vez mas importancia la Inteligencia Artificial y este equilibrio es posible. Encontrarlo es el reto más importante que afrontan Europa y Latinoamérica, porque es algo que podemos estar seguros que ni EEUU ni China tienen interés en encontrar.

Para ello, afrontar el flujo de datos entre países e y regiones con esta filosofía es absolutamente esencial y los acuerdos entre la UE y EEUU son un buen ejemplo de como pueden afrontarse estos retos, poniendo al mismo nivel el desarrollo del negocio digital y las exigencias de la seguridad y protección de la privacidad. El Safe Harbour primero y el Privacy Shield después son ejemplos de que estos acuerdos a nivel interregional son posibles.

 

  1. Respecto a la iniciativa impulsada en Europa sobre el desarrollo de un Mercado Único Digital, ¿cuáles son los beneficios para las economías locales de este proyecto? ¿es factible replicar esta experiencia europea en América Latina? 

En primer lugar, el Mercado Único Digital supone la respuesta necesaria e indispensable a los retos de la revolución digital. La revolución digital es global y solo las regiones que tengan el tamaño suficiente y un marco regulatorio y político único o altamente coordinado estarán en condiciones de ser jugadores en este entorno. Entender que ningún país europeo por si solo, incluyendo Francia o Alemania, tiene entidad suficiente para ello ha sido esencial.

En este contexto, el nuevo Código de Comunicaciones Electrónicas supone un movimiento, aunque menos ambicioso de lo descabale, en la dirección adecuada.

Fija el Código tres elementos básicos:

  • Cambio en las prioridades regulatorias, basadas hasta ahora en la prioridad de la competencia entendida sobre todo como garantía de un número mínimo de competidores, hacia una regulación basada en una nueva prioridad: favorecer el desarrollo de las redes de fibra óptica basándose en el éxito del modelo regulatorio de España y Portugal.
  • Entender que el desarrollo del 5G será esencial para el desarrollo de la economía de los datos y por tanto la recaudación y las subastas dejan de ser la prioridad regulatoria.
  • Avanzar, aunque tímidamente, en el Level Playing Field, asumiendo la necesidad de un marco regulatorio único que afecte a las empresas de Telecomunicaciones y las de Internet, siguiendo el camino marcado por el RGPD.

Mas allá de las diferencias de desarrollo económico y estructura social, este cambio en la política Comunitaria seria una buena base para avanzar o una parte en un nuevo impulso de la política Digital de América Latina y al mismo tiempo afrontar un intenso dialogo y coordinación de las políticas publicas a ambos lados del Atlántico para favorecer la posición de Europa y América Latina en la revolución digital del siglo XXI.

ASIET: valoramos la apuesta estratégica del Gobierno de Colombia por la digitalización

  • Los anuncios del nuevo gobierno de Colombia en el ámbito de las TIC son una buena noticia para el país y para América Latina. 
  • Colombia requiere una nueva generación de reformas para consolidar los avances de los últimos años.
     
  • Desde ASIET comprometemos el apoyo de la industria de las telecomunicaciones a las nuevas autoridades y a participar en las mesas de trabajo que se convoquen. 

Montevideo, 4 de septiembre de 2018. La Asociación Interamericana de Empresas de Telecomunicaciones (ASIET) valora de forma muy positiva la visión, la apertura al diálogo y la hoja de ruta presentada por el Presidente Iván Duque y las autoridades del MinTIC para lograr la digitalización de Colombia. Estamos en un momento crítico para abordar los desafíos de la cuarta revolución industrial y para ellos es indispensable la cooperación y el diálogo público-privado con el objetivo de favorecer las inversiones en conectividad, lograr el cierre de la brecha digital y acometer la necesaria transformación productiva que permita acelerar el crecimiento económico y el desarrollo nacional.  

Pese a los notables avances de los últimos años en conectividad, velocidad y asequibilidad, Colombia aún enfrenta desafíos importantes. Cerca de la mitad de los colombianos no accede a Internet, especialmente en los segmentos de población con menores recursos. El país necesita un nuevo acuerdo en favor de las inversiones que genere un entorno que permita universalizar el acceso, cerrar las brechas entre el ámbito urbano – rural, seguir avanzando hacia infraestructuras de clase mundial y favorecer la transformación productiva del país. Tal como se lo planteamos antes de las elecciones a todos los candidatos, creemos que es necesario abordar una nueva Agenda Digital que permita acelerar el proceso de acceso y adopción tecnológica por parte de las familias y las empresas, para lo cual es necesario considerar lo siguiente: 

  • Propiciar un clima de confianza y seguridad jurídica: avanzando hacia un marco regulatorio que establezca reglas claras y transparentes. 
  • Propiciar un escenario favorable al despliegue de infraestructuras: armonizando las regulaciones locales, regionales y estatales para asegurar transparencia, accesibilidad y agilidad en los procesos de obtención de licencias.  
  • Poner a disposición más espectro: pese a los esfuerzos de la ANE, Colombia tiene menos del 30% de espectro radioeléctrico recomendado por la UIT para 2020. Se requieren mecanismos que prioricen la expansión en cobertura y servicio por sobre la recaudación fiscal, y ampliar el periodo de duración de las licencias de acuerdo con las mejores prácticas internacionales (30 años). 
  • Actualizar la fiscalidad al Ecosistema Digital actual: eliminando impuestos específicos para facilitar la universalización de los servicios. El sector en Colombia enfrenta una tributación efectiva 2,7 veces superior que el promedio intersectorial. Siendo uno de los países que más grava las telecomunicaciones en la región, superado sólo por Brasil.  
  • Avanzar en la reforma institucional, regulatoria y de políticas públicas a la luz de la convergencia: las transformaciones que ha vivido el sector han dejado obsoletos los esquemas vigentes. Resulta clave un único regulador convergente e independiente, en los mercados de voz, datos y audiovisual, que permita eliminar zonas grises en atribución de funciones y conflictos de competencia, así como las asimetrías y/o duplicidad de cargas regulatorias, administrativas y fiscales.  
  • Crear un Fondo TIC único: que resuelva las asimetrías en contraprestaciones entre los distintos proveedores en función del servicio prestado. Habrá que revisar las prioridades de asignación de recursos del fondo, enfocándose en cerrar las brechas de cobertura, asequibilidad de servicios y terminales, y promoción de la cultura, buscando nuevas formas de colaboración público privadas. 

 

Los anuncios del nuevo gobierno constituyen una oportunidad inigualable para impulsar el desarrollo económico y social de Colombia.  Para su consecución es indispensable conjugar el liderazgo político con espacios de trabajo de alto nivel técnico que permitan construir los consensos necesarios para favorecer las inversiones y la innovación. Desde ASIET ofrecemos nuestra plena disposición para colaborar en este proceso de diálogo público-privado, con la convicción que de lo que seamos capaces de hacer ahora en el ámbito de la digitalización dependerá en buena medida el bienestar futuro de todos los colombianos.

Colombia da un paso clave para ser líder digital de América Latina

  • El avance hoy del proyecto de Ley para la Modernización del Sector TIC sitúa al país más cerca del sueño de una Colombia Digital, al sentar las bases para universalizar el acceso, alcanzar servicios de primer nivel, y lograr la transformación productiva de la economía a través de la digitalización.
  • La Asociación Interamericana de Empresas de Telecomunicaciones (ASIET) transmite sus felicitaciones a la Ministra Sylvia Constaín y al Viceministro Iván Mantilla; a los Congresistas; y a los presidentes de ambas comisiones, por su liderazgo y compromiso en el avance de un proyecto clave para el desarrollo de Colombia y el fomento de las inversiones en el sector.
  • La aprobación definitiva del proyecto antes de que termine el año sería el mejor regalo navideño para los colombianos, especialmente para aquellos que aún hoy no acceden a los beneficios de internet.

La aprobación del proyecto de Ley para la Modernización del Sector de las Tecnologías de la Información y la Comunicación en el primer debate de las Comisiones Sextas Conjuntas del legislativo es una excelente noticia para todos los colombianos y para el desarrollo del sector en el país, sobre todo para aquellos ciudadanos que aún hoy no están conectados. Se trata de una norma impulsada por el Ejecutivo que resultará clave para incrementar las necesarias inversiones en infraestructura digital y colocar al país como líder digital de la región, pudiendo abanderar la llegada del 5G a América Latina.

Un marco regulatorio que fomente las inversiones en el sector supondrá más recursos para el cierre de la brecha digital y más inversión para la urgente transformación productiva a través de las TIC, lo que contribuirá directamente en el crecimiento económico y en la reducción de la desigualdad.

Colombia se ha situado hoy más cerca de aprovechar la extraordinaria oportunidad que tiene para colocarse a la vanguardia en materia de digitalización, construyendo un nuevo marco sectorial adaptado al ecosistema convergente, para maximizar el beneficio social y económico derivado del mayor acceso a las TIC por parte de la ciudadanía. Haber situado la digitalización en un lugar central de la agenda política es un acierto de este gobierno y un ejemplo para el resto de la región.

Colombia da un paso clave para ser líder digital de América Latina

  • El avance hoy del proyecto de Ley para la Modernización del Sector TIC sitúa al país más cerca del sueño de una Colombia Digital, al sentar las bases para universalizar el acceso, alcanzar servicios de primer nivel, y lograr la transformación productiva de la economía a través de la digitalización.
  • La Asociación Interamericana de Empresas de Telecomunicaciones (ASIET) transmite sus felicitaciones a la Ministra Sylvia Constaín y al Viceministro Iván Mantilla; a los Congresistas; y a los presidentes de ambas comisiones, por su liderazgo y compromiso en el avance de un proyecto clave para el desarrollo de Colombia y el fomento de las inversiones en el sector.

  • La aprobación definitiva del proyecto antes de que termine el año sería el mejor regalo navideño para los colombianos, especialmente para aquellos que aún hoy no acceden a los beneficios de internet.

La aprobación del proyecto de Ley para la Modernización del Sector de las Tecnologías de la Información y la Comunicación en el primer debate de las Comisiones Sextas Conjuntas del legislativo es una excelente noticia para todos los colombianos y para el desarrollo del sector en el país, sobre todo para aquellos ciudadanos que aún hoy no están conectados. Se trata de una norma impulsada por el Ejecutivo que resultará clave para incrementar las necesarias inversiones en infraestructura digital y colocar al país como líder digital de la región, pudiendo abanderar la llegada del 5G a América Latina.

Un marco regulatorio que fomente las inversiones en el sector supondrá más recursos para el cierre de la brecha digital y más inversión para la urgente transformación productiva a través de las TIC, lo que contribuirá directamente en el crecimiento económico y en la reducción de la desigualdad.

Colombia se ha situado hoy más cerca de aprovechar la extraordinaria oportunidad que tiene para colocarse a la vanguardia en materia de digitalización, construyendo un nuevo marco sectorial adaptado al ecosistema convergente, para maximizar el beneficio social y económico derivado del mayor acceso a las TIC por parte de la ciudadanía. Haber situado la digitalización en un lugar central de la agenda política es un acierto de este gobierno y un ejemplo para el resto de la región.

Actualidad

Notas de prensa

Opinión

Fin del ‘laissez faire’: el debate sobre la regulación de Internet*

Pablo Bello y Andrés Sastre
CEO y Director Regional de ASIET

Transformación Digital: transformación primero, digital después

Andrés Bustamante
Jefe División de Gobierno Digital del Ministerio de Secretaría General de la Presidencia de Chile
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