“Las economías emergentes necesitan digitalizar sus procesos productivos y esto pasa inexorablemente por la economía de los datos; pero no debe realizarse a costa de la privacidad de los ciudadanos”

Del 12 al 14 de noviembre se lleva a cabo en la Sede de la ONU en París el Foro Global de Gobernanza de Internet – IGF, Andrés Sastre representó a ASIET en una de las sesiones centrales del debate. Esta plataforma de discusión internacional reúne a diversas personas y grupos de partes interesadas para intercambiar información y compartir buenas políticas y prácticas relacionadas con Internet y TICsEl IGF informa e inspira a quienes sí la tienen. Facilita la comprensión común y el intercambio de conocimientos sobre cómo maximizar las oportunidades de Internet y abordar los riesgos y desafíos. 

Este año la apertura del evento contó con la participación del primer mandatario Francés, Emmanuel Macron. Durante su discurso de apertura, el presidente francés expresó que el discurso del odio, la mentira y la manipulación informativa deben ser combatidas con regulación “hay que restaurar la confianza del ciudadano y la protección de nuestros valores universales” dijo. Además, se manifestó en favor de que “El Foro Global de Gobernanza de Internet debe convertirse en un foro de propuestas concretas” y alentó a que el IGF se integre en la hoja de ruta de la secretaría General de la ONU. También participó el Secretario General de la ONU, António Guterres, quien se refirió a su deseo de que la ONU sea una plataforma donde “las personas y los gobiernos, las empresas y las instituciones puedan reunirse para discutir formas de aprovechar los beneficios de las nuevas tecnologías para todos y minimizar los riesgos”. 

En este marco, una de las Sesiones Principales que se llevó a cabo en el foro fue la referida a Desarrollo, innovación y temas económicos con enfoque en los Objetivos de Desarrollo Sostenible-ODS -Políticas efectivas para una transformación digital inclusiva y próspera.

Video de la conferencia:

Para llevar adelante esta discusión se convocó a expertos líderes de diversos grupos de interés y comunidades relevantes, quienes expusieron consideraciones políticas y enfoques necesarios para aprovechar las herramientas de Internet y las TIC como catalizadores de los objetivos de desarrollo comunes. Dicha sesión fue co-moderada por Diego Molano, ex ministro TIC de Colombia y actual Presidente de la Cámara de Comercio Internacional (ICC) y Nadia Tjahja, de Coalición Juvenil sobre Gobernanza de Internet (YCIG). 

Los expertos invitados fueron Jackson Cheboi, Jefe de Investigaciones Cibernética de la Autoridad de Comunicaciones de Kenia; Bishakha Dhatta, Directora Ejecutiva, Punto de Vista – India; Céline Saada-Benaben, Directora General de eBay Francia; Shamika Sirimanne, Directora de la UNCTAD; y Andres Sastre, Director Regional para el Cono Sur de la Asociación Interamericana de Empresas de Telecomunicaciones (ASIET). 

Al ser preguntado sobre cómo contribuye el sector privado a un ecosistema transparente e interoperable, el Director Regional de ASIET respondió que “el rol que debe cumplir el sector privado es generar confianza en los ciudadanos, mejorando aspectos como interoperabilidad de los servicios, contribuir con gobiernos, con academia y generar capital humano”. Además, Sastre se centró en los aspectos a mejorar, mencionando, que en cuanto a los “servicios de voz IP o mensajería la interoperabilidad no ha avanzado lo que debería. El usuario sigue inseguro sobre qué hacemos con sus datos y es en esto que debemos avanzar para mejorar la competencia y la confianza de usuario.” 

El representante de ASIET subrayó la necesidad de empoderar al usuario con mayor información acerca del uso de sus datos en Internet, y de proteger su privacidad en línea, “las economías emergentes necesitan digitalizar sus procesos productivos y esto pasa inexorablemente por la economía de los datos. pero esto no debe realizarse a costa de la privacidad de los ciudadanos”. también mencionó que “Las economías emergentes necesitan digitalizar sus procesos productivos y esto pasa inexorablemente por la economía de los datos. pero esto no debe realizarse a costa de la privacidad de los ciudadanos” En las economías emergentes, expuso, las empresas privadas pueden ayudar a desarrollar habilidades digitales. 2 de cada 3 jóvenes no tienen las habilidades técnicas necesarias para una economía cada vez más digitalizada “es ahí debemos colaborar con la academia para mejorar en capital humano”. 

Por otro lado, Bishakha Dhatta se refirió a temas de desigualdad de género, esclareciendo que “las mujeres somos, demasiado a menudo, meras espectadoras en la revolución digital. Tenemos que ayudar a las mujeres a ser creadoras en la nueva economía digital”. En su turno de hablar, Celine Saada-Benaben, de e-bay señaló 3 prioridades para ayudar a las pymes a participar en el comercio digital: Acceso a Internet; infraestructura de envío confiable y asequible; y Marcos legales aduaneros más simples y armonizados. 

El Director Regional de ASIET participó también en una sesión donde se presentó el Libro “Internet, governance and regulations in Latin America” realizado por los 10 años de la Escuela del Sur de Gobernanza de Internet; y otra sesión ya tradicional en todos los Fotos anuales, que es el LAC Space, donde representantes de organizaciones de Latinoamérica y el Caribe, realizan una puesta a punto sobre los quehaceres de las entidades que representan.  

El sector TIC de Costa Rica busca consensos para avanzar en la digitalización de la economía del país

El pasado 31 de octubre, en el marco del Expo – IT COMM 2018 que tuvo lugar en el Hotel Real Intercontinental de Costa Rica, fueron convocados representantes de empresas, de la academia y del sector público, para participar en la confección de un documento propositivo cuyo contenido consta de una serie de lineamientos y recomendaciones para el avance del país hacia una Economía Digital. Dicho documento se presentará en las próximas semanas al presidente costarricense Carlos Alvarado.  

Los grupos estuvieron formados por un total de 65 representantes de empresas de tecnología y telecomunicaciones, academia y gobierno, entre los cuales se encontraba la Asesora en Regulación de la Asociación Interamericana de Empresas de Telecomunicación – ASIET – Maryleana Méndez. Los concurrentes se organizaron en 7 mesas de trabajo enfocadas en propuestas para tecnología, innovación, infraestructura, gobierno digital, regulación y educación, además de comercio electrónico. 

Al respecto de su participación en la mesa de Regulación, la Asesora de ASIET, Maryleana Méndez, declaró que “esta fue una experiencia muy enriquecedora, pues confirma las bondades que tiene la co-creación de propuestas con todas las partes interesadas. Mediante una discusión muy balanceada se evidencia la necesidad de ajustar el marco normativo, de tal forma que el énfasis de la regulación se dirija hacia la privacidad y seguridad de la información de los usuarios, la promoción de la competencia, nuevas formas de asignación de espectro radioeléctrico y la facilitación del desarrollo de infraestructura”.  

Algunas de las propuestas preliminares para avanzar a economía digital incluyen acciones para impulsar y fomentar: 

  • Teletrabajo, interoperabilidad, gobierno digital, seguridad de información y transporte inteligente. 
  • Centros de innovación, generación de capital humano, emprendedurismo y clúster tecnológico. 
  • Micropagos, firma digital móvil, nueva regulación de comercio electrónico (que cumpla con pautas de OECD) y plataformas de resolución de conflictos 
  • Venta en línea a consumidor (B2C) y entre empresas (B2B), aplicaciones de blockchain y criptomonedas y estímulos regulatorios a operadores. 

Aparte de la presentación del documento a la Presidencia, posteriormente se implementarán actividades para reunir y articular a los sectores con el fin de impulsar la ejecución de los proyectos. 

Colombia a la vanguardia del desarrollo digital regional

En los próximos años Colombia tiene una oportunidad extraordinaria para situarse a la vanguardia de América Latina en materia de digitalización. La desaparición de los factores que permitieron un rápido crecimiento con tasas superiores al 6% a inicios del siglo XXI frente al modesto crecimiento del 1,8% de 2017, destacando la caída internacional de los precios del petróleo, hacen impostergable que Colombia redefina su estructura productiva hacia esquemas de mayor valor agregado, en los que la apropiación y uso de las tecnologías digitales por parte de todos los ciudadanos -independientemente de su lugar de residencia y su condición socioeconómica- juegan un rol central.

Dar pasos para modernizar el marco rector del sector TIC en el país será positivo, ya que contribuirá a aumentar la productividad y el crecimiento económico. Un avance en el índice de digitalización del 1% resultaría en un incremento de 0,32% en el PIB y de 0,26% en la productividad laboral[1]; y según las estimaciones realizadas por CAF, el impacto acumulado de un incremento del 41% en el acceso a la banda ancha en Colombia al 2020 supondría para el PIB nacional USD 17.880 millones (equivalentes a un 2% del PIB) y cerca de 500.000 empleos adicionales (1,9% de la población activa)[2]. Por todo esto, colocar el avance de Colombia en materia de digitalización en un lugar central de la agenda política del gobierno es un acierto y un ejemplo para el resto de la región.

Es clave avanzar en la construcción de un nuevo marco sectorial adaptado a la realidad y desafíos de un ecosistema convergente, que permita maximizar el beneficio social y económico derivado del mayor acceso de la ciudadanía a las TIC, al tiempo que se promueven las inversiones necesarias para alcanzar los objetivos de cerrar la Brecha Digital y contar con infraestructuras de conectividad para soportar la transformación productiva de la cuarta revolución industrial.

Para que estas medidas tengan éxito, es clave que las políticas de asignación de espectro radioeléctrico se centren en maximizar el bienestar social. El espectro es un recurso primordial para la oferta de los servicios, y su disponibilidad en condiciones adecuadas es un factor central para que los beneficios generados por las TIC se aprovechen al máximo, por lo que buscar un equilibrio entre el precio al que se oferta su licitación y las condiciones a cumplir por parte de las empresas -como las obligaciones de cobertura- coincide con las mejores prácticas internacionales. Los países con mayor implementación de LTE (Reino Unido, Suecia, Holanda o Portugal) son aquellos donde los organismos reguladores encontraron este equilibrio, donde ambos aspectos fueron relativamente onerosos, la expansión de la cobertura de LTE fue lenta y en muchos casos todavía está relativamente rezagada (Italia o Francia)[3]. Otra cuestión de gran relevancia es el periodo de duración de las licencias de espectro, el cual resulta clave para las decisiones y compromisos de inversión de la industria, pues define su horizonte de retorno. En el actual escenario, caracterizado por la necesidad de inversiones cada vez más intensivas, resulta fundamental que Colombia pueda posibilitar una mayor duración de las licencias. A día de hoy, tras Paraguay (5 años), Colombia (10 años) es el país de la región con la duración de licencias más corta, lejos de ejemplos exitosos como el caso de Chile que alcanza hasta los 30 años[4].

En el actual escenario convergente, también en línea con las mejores experiencias a nivel internacional para la gestión de Fondos de Acceso Universal, y ante las que Colombia difiere de la región en cuanto que en la actualidad establece contribuciones distintas en función de la tecnología o servicio prestado, resulta muy positivo el establecimiento de un fondo único, tecnológicamente neutro, con contraprestación única para el sector de las telecomunicaciones, construido como un estructurador de proyectos que focalice las inversiones en líneas estratégicas orientadas a atender efectivamente el acceso y la prestación del servicio universal. Adicionalmente es destacable el objetivo acertado de garantizar recursos para la financiación de la TV pública y el fortalecimiento de contenidos locales.

Conectar a todos los colombianos y colombianas, cerrando todas las brechas digitales, tanto las socioeconómicas como las etarias, las de género o las geográficas, es un imperativo económico, pero fundamentalmente ético. Todos los ciudadanos deben poder acceder a los beneficios de internet, y este objetivo se alcanza a través de la promoción de la inversión para la universalización del acceso. Ampliar las bases de cooperación público-privada a partir de proyectos de co-participación, resolver barreras de asequibilidad mediante subsidios a través de proyectos sostenibles en el tiempo o la introducción de mecanismos de obligaciones de cobertura como forma de pago por el uso de espectro radioeléctrico; son políticas en la dirección correcta para maximizar los impactos positivos que la digitalización tiene en la economía y en el conjunto de la población. Medidas como las propuestas en el escenario internacional, cómo en el caso de Chile, permitieron que a través de los procesos de subasta en donde se dieron requisitos como inversiones, metas de cobertura y planes de empleo, entre otros, el país se posicionase como líder regional en despliegue de 4G, dando lugar a contraprestaciones que generaron para el Estado Chileno ahorros de hasta USD 250 Millones. La línea a seguir es situar los mecanismos de inversiones y la maximización del bienestar social por sobre recaudación fiscal, como para el caso de 5G vienen considerando gobiernos como el de Hong Kong, que prevé no cobrar por el uso del espectro, para reducir costos de inversión y acelerar los respectivos despliegues.

Sin duda, la actualización del marco rector del sector será decisivo para el rol que Colombia va a jugar en el ecosistema digital regional y global y para el bienestar de todos los colombianos. Se trata de un desafío urgente, pues dar un salto en materia de eficiencia y productividad es la vía para sostener un crecimiento acelerado que sirva para construir un país con más y mejores oportunidades para todos. De no hacerlo, tal como lo indica McKinsey para la región, el crecimiento económico de los próximos 15 años podría ser hasta u 50% inferior al de los 15 años precedentes.

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[1] R. Katz, La digitalización: una clave para el futuro crecimiento de la productividad en América Latina, 2018.

[2] CAF, Expansión de la banda ancha móvil: Eliminación de barreras para la expansión de la banda ancha móvil a nivel subnacional, 2017.

[3] OVUM, consideraciones clave en los concursos de espectro móvil. cet.la, GSMA

[4] Bluenote, 2015

É essencial que as regras sejam revistas para garantir a lógica dos “mesmos serviços, mesmas regras”

Entrevista com o Superintendente Executivo da ANATEL, Carlos Baigorri

  1. Quais são as prioridades do Brasil no futuro em relação ao setor de telecomunicações? Para Onde está dirigida a política regulatória do setor e quais são os objetivos da Anatel?

As prioridades e objetivos da atuação da Anatel estão estabelecidos em seu Plano Estratégico 2015-2024. Segundo esse Plano, os objetivos estratégicos da Anatel são:

  • Promover a ampliação do acesso e o uso dos serviços, com qualidade e preços adequados;
  • Estimular a competição e a sustentabilidade do setor de telecomunicações;
  • Promover a satisfação dos consumidores; e
  • Promover a disseminação de dados e informações setoriais.

O documento completo está disponível em : http://www.anatel.gov.br/Portal/verificaDocumentos/documento.asp?numeroPublicacao=327138&pub=original&filtro=1&documentoPath=327138.pdf

Conjugando os quatro objetivos estratégicos da Anatel fica clara a visão no sentido de criar um ambiente de ampla concorrência. Ou seja, a Anatel acredita que é por meio da competição que conseguiremos criar um ambiente de inovação, serviços de qualidade e preços adequados à realidade brasileira.

Para os dois próximos anos, a Anatel fixou em seu plano tático importantes iniciativas, dentre as quais se destacam aquelas voltadas para aprimorar a sustentabilidade do setor, disponibilizar e otimizar faixas de espectro para a nova onda tecnológica habilitadora de soluções modernas (5G e IoT) , implementar um modelo de controle de obrigações, incluindo de qualidade, mais responsivo e reavaliar a regulamentação de proteção dos usuários.

2. Antes do ballotage do 28 de Outubro, a ASIET enviou uma carta aos pré-candidatos, na qual destacou a importância estratégica das TIC para o desenvolvimento econômico e social do país e instou a dar prioridade à Agenda Digital nos próximos 4 anos, para isso é necessário ter infra-estrutura de classe mundial e conectar os desconectados. Como você vê o que é solicitado? Que tipo de decisões regulatórias devem ser tomadas para aumentar os investimentos no setor?

 

Sem dúvida nenhuma as TICs tem um papel fundamental no crescimento e desenvolvimento econômico, especialmente em países em desenvolvimento, como o Brasil.

As TICs são uma indústria transversal, que serve de suporte para todos os outros setores da economia e serão um importante vetor de ampliação da competitividade do país. É por meio das TICs que poderemos aumentar a produtividade do setor agrícola no Brasil. É por meio das TICS que conseguiremos desenvolver a indústria 4.0 no nosso país. Ainda, as TICs são essenciais no mercado financeiro, na saúde, no transporte e principalmente na educação.

Evidentemente, para que isso aconteça é necessário que sejam feitos investimentos vultosos nas redes brasileiras. Esse investimento virá, sem dúvida nenhuma, da iniciativa privada.

Para que os agentes privados invistam é necessário ter um ambiente econômico, legal e regulatório que gere confiança, que afaste incertezas e crie previsibilidade para que os investimentos aconteçam. Precisamos estabelecer um arcabouço regulatório moderno e crie condições para o investimento.

 

Nesse sentido, o papel da Anatel é garantir esse ambiente virtuoso no âmbito regulatório. Reduzir a carga regulatória do setor, criando regras mais razoáveis e mais adequadas ao atual ecossistema digital é essencial.

Assim, a Anatel deverá nos próximos meses rever completamente o modelo de gestão da qualidade, onde são estabelecidos os níveis mínimos de qualidade dos serviços regulados pela Anatel.

Outra mudança recente e de grande relevância foi a aprovação do Plano Geral de Metas da Competição (PGMC) onde foram revistas diversas obrigações de compartilhamento de redes pelos grupos detentores de Poder de Mercado Significativo (PMS).

Ainda, é essencial que a Anatel continue seu processo de destinação de espectro de radiofrequências para os serviços de telecomunicações. Hoje o Brasil é um dos países da América Latina que mais tem espectro destinado para o mercado. Precisamos avançar mais e liberar as faixas de 2.3GHz e 3.5GHz.

Enfim, a Anatel precisa olhar para trás e rever os regulamentos vigentes, ao mesmo tempo em que olha para o futuro, de forma a garantir que sua regulamentação esteja alinhada com os novos desafios do ecossistema digital.

3. O crescimento econômico esperado para os próximos 15 anos seria 45% menor do que nos 15 anos anteriores, de acordo com um estudo realizado pela consultoria McKinsey Global Institute.
Vocês têm tomado precauções para que a incorporação das TIC nos processos de produção no Brasil seja levada adiante e, assim, fortalecer o crescimento?

Sim, em março de 2018 foi instituído pelo Governo Brasileiro o Sistema Nacional para a Transformação Digital (Decreto nº 9.319/18), onde foi estabelecida a estrutura de governança da Estratégia Brasileira para a Transformação Digital (E-Digital).

A E-Digital foi estruturada de forma a ser um roadmap para a transformação digital no Brasil, não só dos setores produtivos, mas também dos próprios Governos.

O documento completo com a E-Digital está em http://www.mctic.gov.br/mctic/export/sites/institucional/estrategiadigital.pdf

Certamente temo no Brasil muito a evoluir no uso das TICs pelos setores produtivos, entretanto, o caminho a ser percorrido e os desafios a serem superados já estão definidos e mapeados pelo Governo. O grande desafio posto agora é justamente na execução desse Plano.

4. Continuando com a carta que a Associação enviou aos candidatos, fala da necessária atualização da legislação setorial e da modernização regulatória para viabilizar o objetivo do salto para o desenvolvimento digital do país. Solicita também a aprovação final do PLC 79/16, pois, ao diminuir o ônus das obrigações atualmente detidas pelas concessionárias, permitiria mais investimentos no setor; e a aplicação urgente da Lei Geral de Antenas (Lei 13.116 / 15). Nesse sentido, em que estágio estão os projetos mencionados (Lei do PLC e Antena)? Existe algum outro projeto que contemple a aquisição de investimentos e o desenvolvimento de infra-estrutura de telecomunicações no Brasil?

O PLC 79/2016 certamente é o projeto de Lei mais importante para a atualização do marco regulatório das telecomunicações. Com sua aprovação o Brasil colocará a banda larga no centro de suas políticas públicas, e não mais o telefone fixo.

Há grandes expectativas de que o PLC 79/2016 seja apreciado e aprovado pelo Senado Federal ainda 2018, de tal forma que a Anatel terá que ao longo de 2019 elaborar toda a regulamentação para aplicar a nova Lei.

A Lei Geral das Antenas também foi um grande avanço do setor, mas infelizmente essa Lei não tem sido respeitada pelos governos municipais. Essa lei vem atender a uma demanda histórica das telecomunicações no sentido de dar um ordenamento mínimo ao compartilhamento de infraestrutura e ao licenciamento municipal para instalação de antenas.  Agora, creio ser papel da Anatel atuar de forma proativa e buscar as prefeituras municipais para afastar as preocupações existentes e para difundir melhores práticas nesse tema. A Anatel precisa ser atuante nessa conscientização. Precisa ir a campo, difundir os avanços que a lei trouxe e faze-la ser cumprida.

Existem outras medidas necessárias para atrair mais investimentos para o setor. O Brasil precisa rever suas políticas públicas de telecomunicações. A última política pública para o setor foi o Programa Nacional de Banda Larga (PNBL) instituído em 2010 (decreto nº 7.175/2010). Ou seja, há mais de 8 anos que o Brasil não revê sua política pública de telecomunicações. É necessário atualizar suas políticas públicas de forma a deixar claro para os agentes econômicos quais são os objetivos do Governo para esse setor e que medidas serão executadas para alcançar esses objetivos.

Outra questão relevante que precisa ser endereçada é o uso dos recursos do Fundo de Universalização dos Serviços de Telecomunicações (FUST) e do Fundo de Fiscalização das Telecomunicações (FISTEL).

O FUST já arrecadou mais de 20 bilhões desde sua criação. É fundamental que os recursos do FUST sejam utilizados para levar banda larga fixa e móvel para o interior do Brasil, para as áreas rurais, para todos os cidadãos.

Diversas são a iniciativas legislativas para endereçar essa questão. A Anatel inclusive encaminhou uma minuta bastante interessante ao MCTIC.

Temos que encontrar uma solução para o FUST, e entendo que a Anatel não pode ficar só esperando que o congresso resolva. A Anatel prrecisa apresentar caminhos, apresentar projetos para uso do FUST. Precisamos avançar urgentemente nesse ponto!

Já o FISTEL arrecadou mais de 90 bilhões desde sua criação. Hoje o principal componente do FISTEL são as taxas de fiscalização cobradas em relação aos aparelhos móveis. Essa taxa é um valor fixo, independentemente do perfil do consumidor.

Também há Congresso Nacional diversas iniciativas sobre o FISTEL. Temos que encontrar uma solução para a regressividade do FISTEL. Hoje um consumidor de baixa renda, que usa um celular pré-pago, paga o mesmo FISTEL que um consumidor de altíssima renda.

O problema do FISTEL não é só sua regressividade. O valor fixo da taxa de fiscalização inviabiliza modelos de negócio focados em consumidores e dispositivos que geram pouca receita.

Se essa questão do FISTEL não for endereçada com urgência o Brasil estará inviabilizando o desenvolvimento da internet das coisas (IOT) no país. A cobrança de valor fixo das taxas de fiscalização podem jogar o país nas últimas posições da corrida do IOT e do 5G.

Ainda, o Brasil precisa publicar urgentemente seu Plano Nacional de IoT, que foi construído ao longo de 2017 e 2018. Esse Plano deve trazer as principais medidas para incentivar essa nova indústria no Brasil.

5. Em relação ao já mencionado, há alguns dias, surgiu na mídia que Londres criou um imposto para grandes empresas de tecnologia como Facebook, Amazon, Google, O que você acha dessa medida como um facilitador para levar adiante uma redução da carga tributária para o setor e, assim, incentivar a inovação e o investimento? Você acha que a lógica do “mesmos serviços mesmas obrigações” devem ser aplicadas?

O setor de telecomunicações é um setor regulado pelo Estado historicamente em razão de falhas de mercado que geravam um elevado poder de mercado detido pelas empresas de telecomunicações. É em razão dessas falhas de mercado que os governos criaram agências reguladoras e impuseram regulamentos e impostos sobre as empresas do setor. O papel das agências reguladoras era o de promover a competição, reduzir as barreiras à entrada e estar constantemente garantindo que não houvesse abuso de poder econômico por essas empresas.

Entretanto, o desenvolvimento tecnológico dos últimos anos, especialmente com a prestação de serviços similares por meio da internet, no que veio a ser chamado de serviços over-the-top (OTT) está fazendo com que as agências reguladoras de todo o mundo tenham que rever seu posicionamento junto ao mercado.

Não é papel do Estado definir quem são os ganhadores e perdedores em um mercado. A vitória comercial deve ser resultado da produtividade, da eficiência e da inovação. Não deve ser influenciada pelas ações do Estado, ou seja, não deve ser influenciada pela regulação.

Quando o Estado, por meio de agências reguladoras, cria regras diferentes para agentes que estão disputando o mesmo mercado relevante de tal forma que essas regras são determinantes na definição de que agente irá conquistar mais mercado, temos então um problema. Se isso acontece, então o Estado está, por meio da sua regulação, definindo quem ganha e quem perde.

Ou seja, com o avento da tecnologia e a prestação de serviços por operadores OTT, torna-se fundamental que o Estado reveja sua regulamentação, de forma a criar um ambiente de concorrência justa, de forma a criar um ambiente em que os ganhadores não sejam definidos pelo Estado.

Assim, é essencial que as regras sejam revistas para garantir a lógica dos “mesmos serviços, mesmas regras”.

Apesar disso, temos que tomar cuidado para não levar para o ambiente da internet as mesmas regras dos serviços tradicionais. Ou seja, se temos que criar um ambiente com mesmas regras, devemos então considerar a realidade do mercado e de suas falhas. Ora, se o desenvolvimento tecnológico está acabando com as falhas de mercado que justificavam a regulação do setor de telecomunicações, então deve ser reduzida a intervenção estatal.

Não considero que a melhor estratégia regulatória seja de regular e cobrar impostos dos agentes que atuam na camada de aplicações (OTT), mas sim o de desregulamentar o setor de telecomunicações.

Acho que o mais importante nessa discussão é entender que o Estado só tem legitimidade para intervir no mercado privado com o objetivo de mitigar os efeitos de falhas de mercado. Se as falhas de mercado estão desaparecendo ou deixarem de existir, não haverá mais justificativa para a intervenção do Estado.

Ou seja, entendo que a lógica do “mesmos serviços, mesmas regras” deve ser alcançado com uma redução da carga regulatória sobre o setor de telecomunicações e não com um aumento da regulação sobre os OTT.

Quando falamos de impostos é impossível imaginar que as operadoras tradicionais terão o mesmo tratamento que as empresas OTT. Nesse contexto, entendo que a imposição de tributos sobre os OTT pode criar um espaço fiscal para a redução da carga tributária do setor de telecomunicações. No caso dos tributos a lógica do “mesmos serviços, mesmas regras” deve ser alcançado com algum imposto sobre os OTT e a redução da carga tributária sobre as telecomunicações.

 6. A ASIET trabalha para o desenvolvimento das telecomunicações e da Sociedade da Informação em nossa região, incentivando o diálogo público-privado, promovendo o crescimento da indústria e favorecendo o intercâmbio de conhecimento e boas práticas. Nos últimos 6 anos, temos realizado o Congresso Latino-Americano de Telecomunicações, que está apenas tentando reunir os atores do setor e estabelecer esses diálogos público-privados. O que você acha deste tipo de espaços de troca multissetorial?

 

Eu tive o grande prazer de participar da CLT 2018 em Varadero, Cuba. Posso dizer que foi um grande evento, onde tivemos espaço para discutir as políticas regulatórias com diversos representantes de outras administrações, além de representantes da indústria e da academia.

Esse tipo de espaço é fundamental para garantir uma maior qualidade regulatória por parte das Agências, uma vez que conseguimos compartilhar com outros países nossas dificuldades e nossos aprendizados.

Além dessa troca de experiências com outras administrações, o CLT permite contatos diretos e produtivos com representantes das empresas, tanto prestadores de serviços quanto fabricantes de equipamentos. Por meio desse espaço conseguimos entender melhor os anseios e desejos das empresas que atuam na América Latina.

Ainda, o CLT traz uma oportunidade única de conhecer os trabalhos sendo desenvolvidos pela academia em temas de telecomunicações. São raros os espaços acadêmicos dedicados exclusivamente a esses temas. O CLT tem esse diferencial ao trazer os maiores estudiosos da região em temas de telecomunicações.

A necessária aposta do Brasil no desenvolvimento digital*

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O desafio do próximo Poder Executivo brasileiro de retomar o crescimento acelerado passa por desenvolver um ecossistema digital vibrante, num contexto econômico cada vez mais transformador e disruptivo. A peça chave para a transformação produtiva é desenvolver uma infraestrutura de conectividade de classe mundial que permita ao país avançar na incorporação das TIC em todos os setores produtivos. Digitalização é sinônimo de progresso.

O desenvolvimento econômico e social do Brasil apenas será possível se entendermos e abraçarmos as transformações tecnológicas das últimas décadas e seus profundos impactos na forma de produzir e consumir bens e serviços. Precisamos da construção de amplos consensos para definir as políticas públicas que permitam aumentar a eficiência e a produtividade do país, gerando mais crescimento econômico, mais progresso social e maior equidade.

Neste campo, a indústria das telecomunicações é um aliado fundamental. O setor tem investido em infraestrutura de conectividade quase R$ 1 trilhão  nos últimos 20 anos, e, como fruto deste esforço de investimento, os índices de conectividade aumentaram notavelmente. Mas, embora as telecomunicações sejam o componente essencial da infraestrutura digital do país, e o eixo imprescindível para o desenvolvimento da economia, o setor esteve longe de ter um espaço preferencial na agenda política. As políticas aplicadas ficaram ultrapassadas  com a passagem dos anos e fizeram com que o setor não viva um dos seus melhores momentos. A tecnologia avançou ao compasso dos tempos, mas a regulação não o fez. Temos serviços do século XXI com uma legislação que continua parada nos anos 90. A legislação não contempla os novos atores nem se adapta a um setor de amplo dinamismo, gerando assimetrias e impedimentos para o investimento.

Para evitar o estancamento e impulsionar o necessário investimento em infraestrutura é preciso que o próximo governo volte a pôr o setor no centro da sua agenda política. Existem desafios muito importantes, como é a imperativa superação da exclusão digital, a chegada do 5G, a Internet das Coisas, a difusão da fibra óptica para os domicílios, entre outros, que requerem importantes investimentos do setor privado e que já se encontram muito perto. Encontramo-nos numa “quarta revolução industrial” sustentada na digitalização, a inteligência artificial, a conexão de alta velocidade, o big data e a automação. Não estamos a falar do futuro, mas de um presente tecnológico que está redesenhando a economia global e do qual o Brasil não pode se ausentar: ao contrário, tendo em conta o nível de industrialização de um país com as suas características, tem de se postular como o líder regional que está chamado a ser.

É fundamental que o Poder Executivo entrante tome o caminho do diálogo construtivo com a indústria e encare as reformas de que o setor necessita. Requer-se uma Agenda Digital ambiciosa e realista para os próximos anos, que provenha de uma iniciativa política ao mais alto nível. São precisos visão, vontade de consenso e sentido de urgência, com lideranças comprometidas com a digitalização do país, quer no âmbito público, quer no âmbito privado. O Brasil deverá identificar o desenvolvimento digital como uma das suas máximas prioridades, transitando a modelos econômicos que gerem maiores oportunidades e maior crescimento.

A regulação do setor deverá acompanhar a evolução tecnológica dos últimos anos e adaptar-se a essas mudanças. É impostergável transitar em curto prazo para modelos de licença única e aprovar o PLC 79/16, avançando do esquema de concessões ao de autorizações, questão que, ao liberar a carga de obrigações que têm as concessionárias, irá permitir ao setor utilizar mais investimentos. Também deve-se avançar para uma legislação homogênea em nível nacional, tentando agilizar os trâmites para a ampliação da infraestrutura. O Brasil tem de simplificar a regulamentação e promover a autorregulação no setor, avançar para critérios de neutralidade tecnológica em que os serviços sejam regulados por igual, com independência da tecnologia ou plataforma utilizada: mesmas regras para serviços semelhantes.

A superação da exclusão digital é um imperativo econômico, mas fundamentalmente ético: todos os brasileiros devem poder ter acesso às oportunidades da internet, e para conseguir este objetivo há que se abandonar velhos dogmas e avançar para soluções alternativas, acima de tudo da parte dos brasileiros que residem em zonas de especial dificuldade, nas quais o estabelecido para conectar as zonas urbanas definitivamente não serve. É preciso estabelecer os incentivos suficientes, quer seja removendo impedimentos ou dando tratamentos fiscais diferentes. Este último aspecto é de capital importância num país em que a carga tributária pode chegar a cerca de metade da fatura, com as limitações que isso supõe e que acabam por dificultar que aqueles brasileiros que contam com menos recursos se conectem à rede.

Reduzir a estagnação e o conformismo passa, além do mais, por estabelecer uma agenda ambiciosa com as empresas, e em particular com as pequenas e médias, para melhorar a sua competitividade e os seus marcos de negócio. A melhora nos recursos humanos deve partir já da escola, o que passa por modificar os programas de educação  em vigor, incluindo formação em educação digital e preparação para um mundo interconectado. O mundo do trabalho vai mudar radicalmente sob os novos desenvolvimentos tecnológicos, e a sociedade deverá estar preparada desde o início para fazer frente a esta mudança de paradigma. É preciso, portanto, dotar as crianças e os jovens de novas habilidades, e permitir que se expressem os talentos que estão sendo requeridos na economia digital, favorecer a inovação e o empreendimento, para que sejam assim não apenas usuários mas criadores de conteúdos e serviços.

O Brasil se encontra num momento chave, e tem uma oportunidade que não pode deixar de aproveitar. O próximo governo deverá enfrentar estes desafios desde o primeiro instante visando avançar no caminho do crescimento, para o qual o aprofundamento do diálogo público privado, a liderança e o dinamismo serão  decisivos .


*Este artículo fue originalmente publicado en Teletime News http://teletime.com.br/23/10/2018/a-necessaria-aposta-do-brasil-pelo-desenvolvimento-digital/

La relevancia de la investigación académica para el desarrollo de la Economía Digital en América Latina*

La investigación académica ha contribuido en forma sustancial a lo que comprendemos actualmente sobre la Economía Digital. Desde la famosa “paradoja de Solow” en 1987 hasta hoy, la labor de miles de investigadores en el mundo ha permitido comprender el impacto de las tecnologías en el crecimiento económico, en la productividad, en el empleo, y en otras variables relevantes que hacen al bienestar social. La literatura también ha abarcado otros aspectos cruciales, como el funcionamiento de los mercados dentro del Ecosistema Digital, así como los determinantes de la brecha digital y de la inversión en telecomunicaciones, y dentro de los mismos, los efectos que pueden tener determinadas políticas vinculadas a asuntos regulatorios y tributarios.  

Pese a estos innegables avances, queda todavía mucho por estudiar. Los continuos avances tecnológicos generan nuevos desafíos, nuevas preguntas, y por tanto se requieren de nuevas respuestas. ¿Cuál será el impacto del Internet de las Cosas (IoT) en la productividad empresarial? ¿Cómo la industria 4.0 puede ayudar a países emergentes a alcanzar estadios más elevados de desarrollo? ¿De qué forma las nuevas tecnologías pueden contribuir a reducir la pobreza y a mejorar los estándares de vida de la gente? ¿Cuál es el impacto de la automatización y de la digitalización en el nivel de empleo? ¿Qué regulaciones maximizan las posibilidades de inversión en telecomunicaciones para cerrar la brecha digital? Entre muchas otras…  

Por tanto, la investigación académica es más relevante que nunca para comprender de mejor manera a la Economía Digital, especialmente ante cambios tan paradigmáticos como los ocurridos en los últimos años, a partir de la convergencia y los grandes avances tecnológicos. En definitiva, la investigación académica cuenta con un rol central, para aportar insumos que contribuyan a la reflexión y al debate sobre las políticas públicas orientadas al desarrollo de las telecomunicaciones y la Sociedad de la Información. 

América Latina requiere aumentar los recursos humanos y económicos destinados a la generación de conocimiento que contribuya al debate y a la investigación en torno a la Economía Digital en la región, y ya existen y se están promoviendo distintos ámbitos que incentivan el desarrollo de estas investigaciones, como por ejemplo el encuentro anual de investigadores de este campo que se realiza en el marco del Congreso Latinoamericano de telecomunicaciones, el CPR LATAM. El Centro de Estudios de Telecomunicaciones de América Latina (cet.la), por su parte, apela a la investigación y la creación de conocimiento, así como el intercambio y creación de sinergias entre las empresas y la academia. Entre las actividades realizadas hasta la fecha, se destaca la creación de una Red Académica de universidades y centros de investigación, con el objetivo de fortalecer las instancias de reflexión entre el mundo universitario, las empresas y los policy makers. 

Para el próximo año, desde el cet.la se están promoviendo dos iniciativas de suma relevancia para la investigación en la región.  En primer lugar, en conjunto con el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) y el CPR Latam, el cet.la lanzará una revista académica, el “Latin American Journal of Digital Economy”, de carácter semestral, destinada a difundir artículos originales de investigación. El objetivo de la publicación será constituir un espacio de reflexión académica que contribuya a una mejor comprensión de los aspectos económicos, tecnológicos y sociales referidos a las telecomunicaciones y las tecnologías de la información en América Latina, generando insumos que permitan mejorar la calidad de las políticas públicas en la región. Los artículos enviados a la revista se verán sometidos a un proceso de revisión arbitrado que permita dotar de rigurosidad y excelencia académica a los trabajos que sean publicados.  

En segundo lugar, desde el cet.la se creó el Programa de Junior Fellowships, que consiste en el otorgamiento de hasta 5 becas para que jóvenes de la región puedan trabajar en conjunto con expertos de ASIET, investigando durante 4 meses y culminando el proceso con la elaboración de un Working Paper a ser presentado y discutido en la próxima edición del CPR Latam 2019. Las temáticas a investigar son muy variadas, y abarcan desde aspectos regulatorios, espectro, cierre de brecha digital, fiscalidad, calidad de servicio, TV por suscripción en el escenario de la convergencia, comunicaciones satelitales, gobernanza de internet, impacto de las nuevas tecnologías en la pobreza y la desigualdad, servicios financieros digitales, entre otros. Las bases de la convocatoria, que se encuentra abierta hasta el 15 de diciembre de 2018, con todos los detalles necesarios para quienes estén interesados en participar, pueden encontrarse aquí.  

El talento de los jóvenes de América Latina es incuestionable, y la región necesita aprovecharlo para avanzar en su desarrollo. La generación de conocimiento, en particular, es fundamental para ello.


*Este Artículo fue publicado originalmente en N+1 https://nmas1.org/blog/2018/10/30/economia-digital-tecnologia

Buenos Aires se prepara para acoger el evento más importante sobre Tráfico Internacional en nuestra región

El 13 y 14 de noviembre, la ciudad Bonaerense recibe por sexto año consecutivo el encuentro mayorista organizado por Wholesale Congress Series junto con la Asociación Interamericana de Empresas de Telecomunicaciones (ASIET). El evento, que tendrá lugar en el Hotel Sheraton Libertador, se ha posicionado como el principal punto de encuentro entre los actores del mercado mayorista de América Latina y Caribe.

Esta edición cuenta con más 300 inscritos, representantes de 150 empresas de 34 países. El evento inicia este martes 13 de noviembre a las 8:30 am. La inscripción al evento es gratis para los miembros de empresas socias de ASIET, sólo es necesario escribir a info@wholesalecongress.com.  

Vídeo de ediciones anteriores del LAWC https://vimeo.com/221427320

El evento está dirigido a todas las áreas del mercado mayorista incluyendo operadores Tier 1, 2 y 3, operadores móviles e inalámbricos, ISPs, proveedores VoIP y empresas tecnológicas de los mercados de voz, datos, satélites, cables submarinos, mercados marítimos, y de línea fija.

El Latin American Wholesale Congress (LAWC) presentará un salón de negociación, donde los representantes de las empresas realizarán sus reuniones de negocios e intercambios comerciales; además de la zona de stands de los principales sponsors del evento.

Además de los encuentros presenciales el LAWC tiene una potente herramienta de reuniones online, para mayores oportunidades de negocio para los asistentes. El sistema de mensajería, el de planificación y los contactos de reunión estarán disponibles hasta un mes después del evento, lo que permitirá maximizar las oportunidades en LAWC.  

Para más información sobre el evento y su agenda: http://www.wholesalecongress.com/lawc-latin-america-wholesale-congress/ 

“La promoción y la adopción masiva del IoT es clave para el desarrollo del internet industrial en América Latina”

Andrés Sastre, Director Regional para el Cono Sur, fue invitado a participar como expositor en el ICANN LAC Space, en el marco de la reunión general de ICANN 63, durante la cual hizo referencia a IoT, Digitalización y Desarrollo: Políticas Públicas y la Regulación. 

Del 20 al 26 de octubre en la ciudad de Barcelona, se lleva a cabo la reunión general de la Corporación para la Asignación de Nombres y Números de Internet (ICANN). Esta reunión de 7 días se centra en el desarrollo de políticas por parte de todas las partes interesadas.   

El pasado lunes 22, se desarrolló la sesión destinada a temas relacionados al ecosistema de Internet de Latinoamérica y el Caribe: La ICANN LAC Space, cuyo fin se centra en aglomerar, en cada reunión, a las partes interesadas económicas regionales para que realicen presentaciones específicas de temas relacionados con el ecosistema de Internet. 

En esta edición de ICANN y, en particular, de la ICANN LAC Space, la Asociación Interamericana de Empresas de Telecomunicaciones – ASIET – estuvo representada por su Director Regional para el Cono Sur, Andrés Sastre, quién tuvo la oportunidad de realizar una presentación sobre ‘IoT, Digitalización y Desarrollo: Políticas Públicas y la Regulación’ basada en el estudio del cet.la (Centro de Estudios de Telecomunicaciones de América Latina) sobre Internet de las cosas (IoT) para el sector empresarial en América Latina. 

Ver presentación completa aquí 

Durante su presentación, Andrés Sastre relalizó una descripción de la situación Latinoamericana durante la cual destacó la necesidad de pegar el salto de basar nuestra economía en el sector primario y mudar la estructura productiva hacia esquemas de mayor valor agregado: “La promoción y la adopción masiva del IoT es clave para el desarrollo del internet industrial en América Latina”  ya que, tal como resaltó, “sin un incremento en la productividad, en el promedio de la economía latinoamericana el crecimiento del PIB podría reducirse entre un 40 y 50% en los próximos 15 años”. Lamentablemete, existen aún muchas trabas que no nos permiten dar ese salto necesario, como, por ejemplo, el hecho de que “en la región, seguimos con una regulación de telecomunicaciones pensada para servicios brindados en los 90’s “, además de la presión regulatoria y las fuertes cargas fiscales con las que el sector es gravado. 

En este sentido, Sastre hizo referencia al informe del cet.la IoT para el Sector Empresarial en América Latina, el cual presenta un índice conformado por 6 indicadores principales, creados en función de 32 variables que expresan el potencial y la realidad digital, tecnológica, regulatoria y sociodemográfica que viven los países estudiado, los cuales son:  infraestructura TIC, Regulación, innovación, Política y entorno de negocio, Adopción de tecnología en empresas, desarrollo de habilidades”. 

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