“A veces hay que jugar con las expectativas entre lo que es deseable y factible, aunque no sea el escenario ideal que uno se había planteado”
Carolina Aguerre
Investigadora y profesora en CeTyS

Después de casi dos años de grupos de trabajo y múltiples rondas de reuniones, podemos decir que el 1 de Octubre es una fecha a incluir en los libros de historia: el acuerdo entre la Administración Nacional de Telecomunicaciones e Información de los Estados Unidos (NTIA) y la ICANN referente al contrato de funciones de la IANA, expiró. Esto significa que dicha función pasa a manos de la de la comunidad de múltiples partes interesadas.

Carolina Aguerre, investigadora y profesora en el Centro de Tecnología y Sociedad (CeTyS) de la Universidad de San Andrés y ex General Manager de LACTLD (2012 a principios de 2016), es miembro del grupo de trabajo de Diversidad de ICANN y es observadora del Grupo de trabajo de Accountability de SO/AC.

Si bien se puede pensar que el trabajo de colaboración en el proceso de transición ha finalizado el 1 de octubre, esta afirmación es un error y Carolina Aguerre nos contará el porqué a continuación.

¿En qué consiste el trabajo del Grupo de Accountability?

El proceso de Accountability es un proceso muy amplio que afecta no solo a nivel operacional y las comunidades operacionales sino que también afecta la credibilidad y legitimidad del modelo propuesto.
De entrada el grupo de Accountability, que comenzó a funcionar en 2014, reconoció que no iba a llegar al mismo tiempo que el proceso de transición se concretase. Por lo que se dividió en dos partes: el Work Stream 1 que fue el que funcionó hasta marzo cuando se presentó la propuesta a NTIA y tenía que ver con la propuesta de diseño; y el Work Stream 2 que tiene que ver con la propuesta de implementación en las distintas áreas que la incluye, que tiene que ver con Derechos Humanos, Jurisdicción, Rendición de cuentas de la SO/AC y diversidad dentro de ICANN. En particular, yo quise integrar este último grupo, no tanto por la dimensión de los recursos humanos de ICANN asociados a si hay o no diversidad en el staff, por ejemplo, si se contemplan las políticas de diversidad en los asistentes a las reuniones, ambos temas importantes. Pero sí porque me preocupa la potencial falta de diversidad que puede llegar a haber en la industria de los nombres de dominio con cómo se están estructurando alguno de los modelos de negocios que vemos. Esto devino del estudio del informe regional de DNS pero también se menciona en un blog que publicó Matthieu Wilde, uno de los Chairs del grupo de trabajo de Accountability que manifestaba preocupación, que publicó un informe en el cual se manifestaba su preocupación por la falta de participación de personas y de empresas de países en desarrollo. Y esto manifiesta un desfase entre lo que son las expectativas de participación por un lado y por otro lado el real interés que tienen actores del DNS en América Latina, en África o en algunos países de Asia que seguir los procesos de ICANN, participar de las reuniones, estar en grupos de trabajo implica una dedicación, un esfuerzo y un costo económico que muy pocos pueden afrontar. Para una PyMe o un pequeño emprendedor, dedicar un empleado full time a estos temas, le puede resultar costoso y puede costarle más ver un beneficio.

Mucha gente no ve con buenos ojos el hecho de que las funciones de IANA queden en manos de una Organización privada bajo leyes estadounidenses ¿Tú cómo lo ves?

El gobierno de los Estados Unidos no va a tener más capacidad que antes en incidir en ICANN. Lo que está claro es que hay una ratificación de un sistema contractual, un sistema legal, un sistema jurídico que funciona fuertemente basado en la legislación del Estado de California. Se pensó, cuando se inició a trabajar en la transición, que era uno de los temas que debía cambiar pero esta reforma tan grande de que ICANN dejara de estar sometido a la jurisdicción y leyes de Estados Unidos fue una expresión de deseo de muchos actores en su momento, pero después fue muy difícil de poder materializar tantos cambios en dos años y que esto tuviera apoyo político.
En realidad, que el gobierno estadounidense pueda meter más las narices hoy que antes, en todo caso, quizás pueden participar más activamente pero dentro de lo que es la estructura de ICANN y esa posibilidad queda abierta a que otros actores gubernamentales u otros países que tengan el interés, también lo puedan hacer. Me parece que se nivela las condiciones de juego, el “level playing field”. Pero a su vez, tanto las empresas de Estados Unidos como el gobierno, corren con la ventaja de tener la jurisdicción y el conocimiento normativo que le pertenece a ese país y a ese estado, particularmente.
Se apela a que la posibilidad de que otros actores que tradicionalmente no estaban contemplados en los estatutos y en las posibilidades de participación de ICANN, tengan hoy en día, mayor capacidad de trabajo en este nuevo mecanismo.
De hecho, uno de los temas que se estaba contemplando era revisar el porqué no se trataba las recomendaciones y comentarios de los gobiernos, en el marco del GAC, de la misma forma que se estaban tratando las recomendaciones que se proponían con este cambio por parte de las SO y AC’s.

¿Cómo has vivido el proceso? ¿Con qué ideas te presentaste al principio y qué ideas tienes ahora?

Cuando empecé en este proceso, en el momento de la definición de buscar un apoyo por parte de la comunidad técnica a esta idea que tenía la NTIA de iniciar el proceso de separación y de la revisión contractual de esa labor de supervisión de funciones de IANA, siempre consideré que eso era un paso sumamente necesario y que iba a sumar a la credibilidad de estos aspectos específicos de los recursos críticos de Internet. Y también consideré que era una muy buena oportunidad para revisar aspectos vinculados al papel más general que tenía EEUU en ese rol. Aprovechar y hacer un cambio de jurisdicción. Ese cambio de jurisdicción no fue posible. Yo en 2014, participando en discusiones de grupos de trabajo en forma virtual, pedí aclaraciones acerca de cuáles eran estas ventajas sustantivas que ofrecía la jurisdicción de California y nunca hubo, en ese entonces, una comparación de los distintos regímenes. Pero sí entendí que ese cambio y que la posibilidad de trasladar a ICANN a una jurisdicción de Organismo Internacional, como por ejemplo en Suiza, era demasiado. Era pedirle demasiado a un proceso que tal como lo estamos viviendo, a dos años, sigue siendo fuertemente cuestionado por los propios actores dentro del gobierno de los Estados Unidos. A veces hay que jugar con las expectativas entre lo que es posible, deseable y lo factible. Y a lo mejor, tomar las oportunidades que surgen y que son mejores, aunque no sea el escenario ideal que uno se había planteado al inicio.

¿Qué opinión tienes del desarrollo de todo el proceso? ¿Crees que es la mejor propuesta, dadas las condiciones que mencionas, que se puede obtener?

La verdad es que con los recursos (cuando digo recursos me refiero a las “horas hombre” y el cansancio de la gente que además de su trabajo, debía dedicar cabeza a este proyecto), el tiempo, creo que fue lo que mejor se pudo hacer. Insisto aquí hubo muchos actores que tenían intereses y que tenían visiones muy particulares vinculadas a temas, por ejemplo, al régimen de propiedad intelectual que iba a regir en la nueva IANA, hubo algunas instancias en las que uno veía claramente que habían actores que bajo ningún concepto iban a estar negociando esas posturas, pero que al mismo tiempo también hubo una sensatez y una visión de muchos actores de la comunidad técnica, en reconocer que se estaba planteando un problema que antes no se había planteado por parte de los Ingenieros, pero por otro lado también se logró llegar a consensos, que no son posiciones extremas. En realidad en esta propuesta, ni en la de CWG ni en la de ICANN Accountability se están viendo posiciones extremas. Se están viendo mejoras, se están viendo procesos que ponen en juego el modelo multistakeholder de gobernanza en cuanto a que los pesos y contra pesos o los checks and balances que se ejercen en los distintos grupos y los distintos intereses son bastante fuertes. Obviamente no es lo mismo tener en un sector una industria que puede financiar a sus abogados para estar participando activamente de estas reuniones como parte de su compromiso laboral con el estudio versus actores de la sociedad civil que hacen esto en su tiempo libre, que no tienen un interés económico en juego, aunque sí un interés de bien público global, pero que es más difuso de medir y de poder evaluar. Creo que las garantías que da esto en un punto es que quizás no satisface las expectativas de todos pero tampoco deja actores en el camino en un proceso en el cual su voz no haya sido contemplada. Incluso algunas posiciones de gobiernos que no estaban de acuerdo con el rol que se le estaba asignando al GAC en la propuesta, tuvieron la posibilidad de entender que su posición no era la que predominaba frente a las mayorías de esta votación, pero que sí estaban siendo contemplados. A veces la mayoría no representa las voces o intereses de las minorías pero eso es parte del proceso.

Recién hablabas de los cambios en el régimen de propiedad intelectual, ¿cómo podría afectar este proceso en esa materia?

Hay muchos ejemplos, pero voy a plantear concretamente el siguiente: Hubo una discusión en el CWG en quien iba a ser el organismo que iba a detentar los derechos de la marca IANA. Hubo una discusión en torno a esto porque, por ejemplo, se resolvió que quedaba en manos de IETF. Algunos actores, no los de la comunidad técnica pero sí los del sector privado, sentían que había cierta vulnerabilidad en que esto lo manejara un organismo externo a la industria de la propiedad intelectual tradicional. que tienen otras reglas de juego u otros intereses. Fue un tema en que se veían estas diferencias y las implicancias de que esto estuviera en manos de otro sector también eran grandes. Decir que la comunidad de los registros o los registrars sean quienes detenten la marca IANA tampoco tenía mucho asidero. Hubo que respetar algunos procesos y el consenso dictó que esa era la mejor opción. No dejaba a todos conformes, pero era la opción más fuerte y el mejor escenario.

Luego otros detalles se podrán detectar sobre la marcha. Por ejemplo, en el momento en que haya que revisar el contrato entre la nueva IANA e ICANN ahí se van a poner en juego algunas cosas. Si el IANA Coordination Group evaluara en unos años que IANA no está desempeñando bien sus funciones, qué impacto tendría este hecho que fuera el IETF trust fund que tuviera la marca de IANA.

Actores de la comunidad técnica y del sector privado han salido a defender la posición de que esta es una propuesta que es buena, deseable para el futuro de Internet, para que siga siendo una red abierta e interoperable y no esté bajo las manos de ningún actor central que pueda controlarla y llevarla a un lugar que no sea la de mantener estos principios de apertura y multisectorialismo.

El grupo de accountability no termina su trabajo. La implementación de esto llevará mínimamente un año más. La transición, en los hechos, no terminó. Sí se empoderó a ICANN de continuar con el proceso.
Si bien los temas más críticos y sustantivos ya se definieron, todavía hace falta discutir los temas que vemos que se están trabajando hoy en día, por ejemplo, como ICANN va a estar incorporando los temas de derechos Humanos en su trabajo. Cómo es que ICANN aceptará e incorporará los mecanismos propuestos por las SO y AC´s de temas de accountability internas de dichos grupos. Pero son temas que ya están supeditados a los grandes principios que fueron previamente definidos, de cuál es el proceso de revocación de una propuesta del board de ICANN, de definición de las actitudes y decisiones que toma el board de ICANN en base a qué procedimientos. Lo que estos distintos grupos de trabajo hacemos es aterrizar estos principios a estas distintos intereses que están incidiendo en su implementación. Respeto a los derechos humanos, la diversidad, el accountability de las SO`s (Supporting Organizations) y AC´s (Advisory Committees) y los aspectos jurisdiccionales.

En definitiva, todo esto tiene que ver con la coordinación de un recurso único para tener una internet única, interoperable y abierta. La realidad es que están existiendo algunas raíces paralelas hace ya varios años por algunos gobiernos que son grandes potencias del mundo, parar la transición sería dar un argumento más a favor de que estos países sigan consolidando sus dns y sus servidores raíz alternativos. Que tú quieras ingresar a una página en China y no se pueda porque están usando un dns distinto y una raíz con otros modelos de coordinación.-

Ahora es momento de que la Comunidad de múltiples partes interesadas ejerza su nueva autoridad y responsabilidad para asegurar que la Corporación de Internet para Nombres y Números Asignados (ICANN) continúe siendo transparente ante todos los usuarios de Internet.

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Links de interés:
Informe sobre el Estado de la Planificación de la Implementación de la Propuesta de Transición de la Custodia de la IANA: https://www.icann.org/en/system/files/files/iana-stewardship-implementation-planning-status-12aug16-en.pdf

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