CLT 2018

“Una cosa es clara: el progreso de América Latina será digital, o no será”

El Director Ejecutivo de la Asociación Interamericana de Empresas de Telecomunicaciones – ASIET-, Pablo Bello, formó parte de la comitiva de Bienvenida durante la Sesión Inaugural del Congreso Latinoamericano de Telecomunicaciones 2018 que se está llevando a cabo en Varadero, Cuba. A continuación, el texto de su discurso de Bienvenida.

 

Buenos días a todas y todos,

En nombre de GSMA y ASIET es un honor darles la bienvenida al VI Congreso Latinoamericano de Telecomunicaciones.

Es un placer encontrarnos en Varadero, celebrando este evento por primera vez en Cuba. Llegamos acá con la experiencia de los congresos anteriores celebrados en Panamá, México y Colombia, para seguir construyendo este espacio de encuentro de la industria de las tecnologías de la información y comunicación de América Latina.

Quiero agradecer al Ministerio de Comunicaciones del Gobierno Cubano, especialmente al Señor ministro Maimir Mesa Ramos, aquí presente, y a la señora Presidenta de ETECSA, Mayra Arevich Marín, por el apoyo brindado para hacer posible este encuentro. Este Congreso no sería posible sin el esfuerzo compartido de organizaciones como CAF, ICANN, LACNIC, ISOC, CEPAL, eLAC, COMTELCA o CPR LATAM; ni sin al apoyo de gobiernos y reguladores como los de Colombia y México. Tampoco sin la colaboración de Mediatelecom y de todos nuestros sponsors y partners.

Estamos aquí porque compartimos la visión de una América Latina de progreso, de personas interconectadas que crean valor, y sociedades que se fortalecen desde su diversidad y su capacidad de innovar y soñar. Estamos aquí porque creemos que las telecomunicaciones juegan un papel fundamental para la transformación y el crecimiento de América Latina. Para avanzar al desarrollo.

Estamos aquí porque creemos que la plena inserción de los latinoamericanos en la sociedad de la información es una condición necesaria para vivir mejor, para avanzar hacia una mayor igualdad de oportunidades, para fortalecer la cohesión social, y para enfrentar los desafíos medioambientales. Sólo seremos capaces de avanzar rápidamente hacia el desarrollo, si los que estamos acá, -gobiernos, reguladores, empresas organismos internacionales y academia- trabajamos de la mano con una ambiciosa agenda compartida.

Estamos aquí porque sabemos que el crecimiento económico futuro de América Latina depende críticamente de nuestra capacidad de incorporar a las Tecnologías de la Información y la Comunicación en los procesos productivos. El crecimiento económico de los últimos años ha permitido reducir la pobreza y mejorar la calidad de vida de los latinoamericanos. Pero el crecimiento futuro no está garantizado, y dependerá fundamentalmente de que seamos más eficientes y productivos, de hacer más con los mismos recursos.

La nuestra es la región del mundo en la que menos ha crecido la productividad en los últimos años, y si no corregimos este retraso, el crecimiento futuro no será compatible con los anhelos de progreso económico y social que los latinoamericanos demandan.

Por eso decimos que hoy no hay desafío de política económica más importante que el aumento de la productividad como motor del crecimiento y que nosotros, la industria de las telecomunicaciones, somos un aliado estratégico para el progreso de América Latina. 

Somos la industria que ha liderado la transformación tecnológica más importante de los últimos años.

Hoy, el 56% de los latinoamericanos usa internet, y hay banda ancha en el 45% de los hogares. Los servicios de voz alcanzan al 95% de la población y la cobertura de Banda Ancha al 81%. Hemos invertido 290 mil millones de dólares en los últimos 12 años, y el Ecosistema Digital ya representa el 5% del PIB de América Latina. La nuestra es la infraestructura más robusta y extendida de la Región con grandes avances en velocidad de internet e importantes reducciones en los precios reales.

Estamos aquí para celebrar lo avanzado. Pero sobre todo estamos aquí para construir el futuro. Es nuestra tarea trabajar juntos, empresas y policy makers, para cerrar la brecha digital y desarrollar la infraestructura de conectividad. Es un imperativo económico, pero fundamentalmente ético. Todos los latinoamericanos deben tener el derecho a acceder a la Sociedad de la Información, y estamos aquí para hacerlo posible. En los próximos 10 años debemos cerrar las brechas digitales que existen entre nuestros países, entre el mundo urbano y el rural, entre hombres y mujeres, y entre jóvenes y mayores.

Necesitamos una infraestructura de conectividad de clase mundial, a la altura de las necesidades presentes y futuras de la transformación económica que vivimos. Una red para dar servicio a más usuarios y soportar el crecimiento exponencial del tráfico de datos. Necesitamos redes más robustas, de alta velocidad, flexibles, de baja latencia, basadas en diversas soluciones tecnológicas. Se trata de una infraestructura clave para el desarrollo, y por eso debe ser materia de la más alta consideración política.

Para alcanzar estos objetivos necesitamos desplegar enormes inversiones. El esfuerzo de estos años ha sido mayúsculo, y el avance es histórico, pero necesitamos acelerar el paso para no quedarnos atrás. Nos subimos tarde al tren de la revolución industrial, no podemos perdernos el de la revolución digital. Incentivar la inversión en redes de conectividad tiene que ser una prioridad de la política pública.

Es fundamental forjar una nueva generación de políticas públicas para favorecer las inversiones en la era de la convergencia. Este congreso es una invitación al diálogo, para consensuar diagnósticos, definir metas viables y ambiciosas, y a partir de ahí, proponer iniciativas en favor de los objetivos compartidos, a hacer políticas de Estado que trasciendan los gobiernos de cada país.

Aquí estamos todos, o casi todos -porque lamentablemente aún existen resabios de otros tiempos-. Está en nosotros construir esa agenda que nos permita acelerar el tránsito al futuro. Acá está la UIT, está CITEL, está COMTELCA, está REGULATEL, están los gobiernos y reguladores. Está la industria y la Academia. Construyamos juntos la agenda que necesitamos.

Cerrar la brecha digital. Disponer de una infraestructura de conectividad de clase mundial. Pasar del Internet del Consumo al Internet de la producción. Esas son las tareas a las que tenemos que dar respuesta.

Construir la Agenda Digital que América Latina requiere es tarea de todos. Porque una cosa es clara: el progreso de América Latina será digital, o no será.

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