Publicado el 15-06-2021
Paraguay | Ley de Servicios de Confianza

La actual propuesta de Ley de Servicios de Confianza podría frenar el uso de billeteras móviles, lastrando los avances de la inclusión financiera y la economía digital

  • De aprobarse el proyecto de Ley manteniendo el artículo 103, los paraguayos se verían perjudicados al dificultarse el uso de una herramienta útil, confiable y segura para la realización de transferencias y pagos de bienes y servicios en cantidades pequeñas.

  • La redacción actual de la medida sería un freno a la economía digital y el uso de las TIC para el desarrollo de pymes y pequeños negocios, perjudicando la necesaria recuperación económica que impulsa la transformación digital.

El ecosistema de dinero móvil en Paraguay es un caso de éxito reconocido regionalmente, y a nivel mundial, el cual no debería ver artificialmente frenado su desarrollo en materia de innovación y accesibilidad.

La Asociación Interamericana de Empresas de Telecomunicaciones comparte el objetivo loable de dotar de seguridad a las transacciones electrónicas y actos jurídicos realizados a través de Internet, siendo que las operadoras de servicios móviles están comprometidas con la protección los derechos de los usuarios y seguridad de sus datos. A su vez, sabemos que los servicios que promueven la inclusión financiera son de especial utilidad entre la población en situación de vulnerabilidad y personas que viven en ámbitos rurales alejados de los centros financieros, pues promueven su empoderamiento e independencia, con un impacto especialmente positivo para las mujeres.

En este sentido, la actual redacción del artículo 103 del proyecto de ley, referente a que “la identificación electrónica deberá utilizar medios de identificación electrónica emitidos por un sistema de identificación electrónica con un alto nivel de seguridad”, podría ser un freno a la necesaria expansión de que este tipo de servicios. Para su uso efectivo, las billeteras electrónicas deben poder utilizarse de forma ágil y sencilla.

Es recomendable que el nivel de seguridad de las transacciones se establezca desde el Banco central en su carácter de regulador en base a criterios de proporcionalidad de riesgo y montos involucrados. Considerando que los servicios financieros electrónicos están limitados a transferir hasta 3 salarios mínimos mensuales y cuyo promedio de transacciones realizadas no supera los USD 25.

De aprobarse el proyecto con este artículo, se introduciría una tercera entidad como certificadora y eso provocaría un freno en el uso, un encarecimiento en el servicio y, como consecuencia, perjuicio directo tanto para los usuarios como para los prestadores del servicio.

En síntesis, el proyecto actual perjudicaría el uso de millones de billeteras electrónicas que se encuentran funcionando en el país, dificultándose el uso de una herramienta, que se ha demostrado útil, confiable y segura, para la realización de transferencias y pagos de bienes, y servicios, en cantidades pequeñas.

Para analizar este fenómeno de forma holística, es necesario contemplar:

  • El ecosistema de pagos móviles: en América Latina aún existe un gran desafío en materia de inclusión financiera, dado que -según datos del Banco Mundial- solo el 39% de la población paraguaya se encuentra bancarizada. Las billeteras electrónicas permiten la independencia que le provee a ciudadanos a nivel global movilizar pagos y servicios de bajos montos, logrando independencia económica, como también impacto en la economía en su conjunto.
  • La experiencia local: En lo relativo a las operaciones que implican pagos o transferencias de dinero a través de operaciones electrónicas, las herramientas como billeteras electrónicas están siendo en Paraguay y en América Latina en su conjunto una herramienta fundamental para avanzar en la necesaria inclusión financiera. Especialmente en un país, y una región, donde buena parte de la población aún no está bancarizada.

La convergencia de la normativa paraguaya con prácticas legislativas internacionales no puede hacerse de espaldas a la necesidades y características de la población del país y observamos, como contraproducente, plantear un nivel de exigencia y garantías superior al de países con mayor bancarización como los estados europeos. Barreras operativas al uso de las billeteras electrónicas van en contra del bienestar de la ciudadanía, del desarrollo de pymes y pequeños comerciantes y podrían lastrar la recuperación económica que impulsa la transformación digital.

El actual contexto de desarrollo de la economía digital y el comercio electrónico, impulsado por las condiciones sociosanitarias impuestas por la emergencia de la pandemia, requiere de marcos regulatorios que impulsen el desarrollo de esta economía, no que supongan un freno para la misma.